Regresando un poco a la prosa...
La noche estaba terminando, dicen que la hora más oscura de la noche es justo antes del amanecer y, por lo menos para mi, lo era. En la cabeza me daba vueltas el recuerdo de todo lo que había pasado, los recuerdos me atacaban a cada minuto sin darme tregua; no era para menos, haber visto morir a un amigo por mi causa. De pronto sentí un dolor muy intenso en el brazo enyesado, todo parece una maldita pesadilla, pero como podía ser lo recuerdo todo muy bien...
Aquella mañana nunca hubiese podido imaginar lo que iba a suceder, parecía ser otra mañana de verano común y corriente, me levante temprano pues iba a ir con mi mejor a la playa; tome el desayuno que regularmente tomaba y mientras lo hacia en las noticias pasaron el hallazgo de el cuerpo de un hombre en las cercanías del circuito de playas. Al oír esto mi madre se preocupo mucho.
- No es esa la playa a la que van a ir ustedes - dijo -
- Sí - respondí distraídamente
- Pero, no crees que sería mejor que dejen eso para otro día mira lo que acaba de ocurrir -
- Mamá por favor - repliqué
"Al parecer el hombre habría sido asesinado por ladrones quienes trataban de robar una cantidad de dinero que justo había retirado a las 6 de la tarde de ayer..." - se escucho en la televisión-
- Ya ves, eso paso debido a que seguramente lo habían perseguido desde que hizo el retiro - le dije a mi madre -
- De todas formas no me da buena espina que vallan el hoy a la playa - dijo en un tono muy preocupado - no preferirían quedarse en casa a ver una película o algo -
- Ay! mamá por favor no te preocupes nada va a pasar - respondí - más bien, me tengo que apurar ya va a ser hora de irme -
Terminé mi desayuno y subí rapidamente a mi habitación a cambiarme, tome mis cosas y algo de dinero y salí de mi casa para encontrarme con mi amigo; salimos a la hora pactada, todo era increíblemente bueno aquel día, la gente estaba por toda la playa, como suele suceder en esos días de calor. Salimos del bus corriendo a encontrar un sitio en la arena, dejamos nuestras cosas descuidadamente y salimos al mar con nuestras tablas de surf. El mar estaba precioso, las olas rompían con mucha constancia por toda la costa; en una pequeña pausa mi amigo me dijo que después lo acompañase al banco para depositar un dinero que llevaba en la mochila en la cuenta de su hermano que estaba estudiando en el extranjero, y yo le dije que sí, en ese momento no se me cruzó por la cabeza un solo recuerdo de lo que habían pasado por el noticiero aquella mañana.
El día siguió tan bueno como había comenzado al finalizar la mañana salimos del mar a comer un ceviche y tomar unas cervezas heladas, todo iba excelentemente, al caer la tarde decidimos marcharnos, fuimos a la parada, a esperar el bus que nos llevaría a casa, de pronto a nuestro lado apareció un tipo, no se que exactamente pero algo no me causaba muy buena impresión de él, en ese momento recordé la noticia del hombre que había sido encontrado muerto, pero decidí ignorarlo solo era una sugestión o eso pensé.
Todo pasó tan rápido, recuerdo que caminamos un par de pasos pues creímos ver el bus, de pronto el tipo que estaba detrás de nosotros, gritó que le diéramos todo lo que teníamos, cuando nos volteamos él sostenía un arma de fuego, nos quedamos paralizados por un segundo; entonces avanzó hacia nosotros y repitió lo que había dicho antes, pero esta vez extendió el brazo y trato de arrancar la mochila de mi amigo, este dio un giro para evitar que se la robaran, de pronto, y aún no me queda claro por qué, me abalancé sobre el tipo tratando de que soltara a mi amigo, el se dio la vuelta y me golpeó muy fuerte en el brazo con el mango de la pistola, inmediatamente sentí un dolor muy intenso que me paralizó me había fracturado el brazo, caí al suelo y grité con mucha fuerza, al oírme mi amigo se voltio para ver que sucedía, trato de correr a mi lado, solo recuerdo haber escuchado el sonido de una bala al se disparada, después la sirena de una patrulla; quienes debieron haber visto lo que sucedía a través de la cámara instalada a unos metros de la parada.
Recuerdo haberme incorporado un poco, solo para ver como el ladrón huía con su botín; después bajé la mirada solo para descubrir una visión horrenda, mi amigo yacía agonizando sobre el suelo de la parada, tenía todo el pecho cubierto de su sangre, la bala le había perforado el corazón. Cuando llegaron los policías nos trasladaron a ambos al hospital lo más rápido que pudieron, pero para entonces mi amigo ya había muerto.