miércoles, 29 de julio de 2015

Arbitrariedades Lisonjeras (8)

La dulzura
eres tu,
y yo los enredos,
enredos de momentos,
palabras dichas al viento
y algún susurro
de inteligencia

Dulzura
que vibra en el viento
y se menea entre ideas,
la ternura
de las luces del alba
cuando atraviesan mi ventana
y proyectan en mi habitación
formas, sueños, deseos,
de lo que es y podría ser

Apuntes y garabatos
que se arremolinan
entre códigos,
el espacio digital,
que deja escondidas
esas palabras,
para que caigan
poco a poco en el olvido

Pequeñas gotas de tinta
que han dejado su huella
en una pedazo de papel
dejando dibujada una sonrisa

Recuerdo
de una risa,
que fascinó
y hechizó
mis sentidos,
que convirtió
mis horas
en poesía

Tu
- esto -
yo
palabras que se amontonan,
deseos que nos lían
entre lunas de papel,
textos reveladores
y libros de tisú

lunes, 27 de julio de 2015

Cantos a la Luna... (57)

                LXIII

Luna extraña,
que robas destellos
de esta mirada,
que conviertes mis días
en madrugadas,
horas que se van
a la deriva de un sueño,
cristal de versos
sobre la nada

Luna de cristal,
que te meneas en mi ventana
mientras se arremolinan,
las fantasías,
silencios de mi pudor,
encantos
de lo que queda intacto en mí,
lo que no fue ultrajado
por las convenciones
ni las "obligaciones"

El ser puro, genial y salvaje,
que tanto anhelo poder mostrar,
tal como soy,
el hastío es esta pantomima,
asquerosa, burda
y degradante,
de no poder ser

Luna extraña,
que hoy se me antoja,
te ves más extraña de lo normal,
déjame encontrarla,
deja que el mundo se encuentre,
deja que la encuentre,
como es,
como soy

Pues no se mentir,
pues me cansa llevar
vestimentas de lo que otros
quieren ver en mi

Luna,
mírala, mírame,
y deja que lo que brilla
nos deje sanar
aquellas heridas
que nos causa la imbecilidad
de un mundo que nos hastía

domingo, 26 de julio de 2015

Historias sin interés... (49)

Se levantó, se sentía aun adormecido, la habitación estaba en penumbra; camino descalzo sobre la alfombra y luego sobre el suelo de madera que dejaba sentir un leve sonido en cada pisada. Se paró al lado de la ventana, se desperezó un poco, levantó las persianas para dejar entrar el sol y luego las ventanas. Se quedó ahí un momento, sintiendo como el sol le acariciaba la piel, el rostro, los brazos; de alguna forma sentía que había esperado este momento por mucho tiempo.

No podía o quería alejarse de aquella ventana, no había nada, no esperaba nada, simplemente nada; la hermosa y tan ansiada nada se desplegaba delante y dentro de él. Se balanceó levemente cerrando y abriendo los ojos, cuando una voz dulce se escuchó detrás de él.

- Buenos días -

Se dio la vuelta para verla allí, con una sonrisa hermosa, amplia, a la que estaba tan acostumbrado y por la que se sentía tan profundamente agradecido; su pelo brillaba con leves reflejos de los destellos del sol, sus ojos entrecerrados dejaban ver el fastidio por la luz que daba directamente en ellos y a la vez un profundo amor a la persona que tenía en frente.

- Como todos - contestó, sin poder dejar de sonreír - aunque este día, creo, que quiere ser algo distinto -

- Lo sé - dijo, dejando ver apenas un reflejo de melancolía y tristeza en sus ojos.

Regresó a la cama y la abrazó con fuerza, la soltó, apenas un poco, para besarla. La miró a los ojos tan profundos, tan silenciosos, y vio la nada que también cruzaba por su interior; la eternidad de ese corto momento los hizo sentirse tan felices y plenos.

Bajaron a la cocina y tomaron un rápido desayuno, aunque sin demasiada prisa. Querían disfrutar hasta el último segundo y lo hacían, de verdad. Se cambiaron y salieron en dirección a la parada del bus, solo deteniéndose ocasionalmente para mirarse a los ojos u observar alguna de las pequeñas incidencias de la vida.

Viajaron sin decir una palabra, viendo por la ventana mientras ella se recostaba en su hombro. Bajaron en la parada que quedaba a manzana y media del hospital, hicieron el último trecho hacia el edificio que se levantaba sobre el resto de las edificaciones circundantes, blanco y con muchas ventanas, rodeado siempre de mucho alboroto y personas que iban a toda prisa de un lado a otro; pero eso no les importaba ni les llamaba la atención, caminaron mirando casi siempre las nubes y diciendo apenas un par de palabras cuando se les antojaba que alguna nube tomaba una forma específica.

Salieron un hora y media después, de alguna forma aquello que parecía sonar tan terrible no los había golpeado, no sentían que fuera tan terrible.

- Quiero ir a caminar por el bosque - dijo - quizá al lago -

- Claro tomemos la linea... - se quedó pensando un momento -... 7 -

- Perfecto -

Caminaron hacia la parada del bus que estaba del otro lado de la manzana, cuando llegaron se sentaron a esperar al bus que pasaría en algunos minutos más. Se miraron a los ojos por largo tiempo, ninguno de los dos quería o sentía que fuese necesario decir algo; en los ojos de ambos se reflejaba de nuevo aquella complicidad que durante tantos años había existido, entre las peleas, las risas y el todo de su vida.

Tomaron el bus y volvieron a ver por la ventana como iba cambiando el paisaje, los edificios se iban transformando en casas y entre las casas iban apareciendo cada ves más arboles, hasta que llegaron a la parada que llevaba hacia un sendero que conducía hacia un bosque y después hacia un lago.

Anduvieron por el sendero por un tiempo, luego se desviaron por un lado y llegaron a la entrada de una pequeña cueva , una vez allí el se volteó y la miro a los ojos.

- Gracias - le dijo con voz tranquila aunque levemente apagada - Te amo -

Ella lo miró fijamente un momento y luego lo beso.

- Te amo -

Él cerro los ojos y dejo escapar un leve quejido, ella lo tomó del brazo, él le sonrió, y cayó de rodillas. Ella sintió como sus músculos se relajaban hasta el punto de no poder sostenerlo más, entonces lo ayudó a que se recostara. Sus miradas se cruzaron una vez más, mientras él yacía en el suelo su respiración se torno cada vez más lenta y superficial; a los pocos minutos ya no respiro más. Lo que por tanto tiempo había esperado, el momento para el que, él, tanto había esperado, y de cierto modo había deseado, había llegado. En su rostro se dibujó una sonrisa.

Solo cuando estaba cien por ciento cierta de que ya había expirado y viendo su sonrisa, ella dejo escapar una lágrima, una sola lágrima, pero que le significaba la vida, el dolor, y la felicidad que tanto tiempo habían compartido y se habían ofrecido. Se levantó y dejo escapar un suspiro. Camino de nuevo al sendero y hasta la parada del bus; poco antes de llegar una pequeña mariposa, con alas que asemejaban a una sonrisa, se posó en la corteza de un árbol que estaba delante de ella; no sabía si tenía algo que ver, pero, en ella vio una señal, vio su sonrisa, amplia, y se sintió agradecida.

sábado, 25 de julio de 2015

Études (7)

L: Melancolicamente, con amor

Los años encontrados, la expresión; el corazón altivo, por el miedo, por la impiedad de un prejuicio que fue arrojado hacia su mente y que fue tiñendo sus sentidos con un filtro de desesperanza; y la celeridad de una sociedad que no era la suya, la impaciencia de no poder dejarse llevar por las sensaciones, de no poderse guiar con comodidad por el mundo, no poder mover los pies hacia donde el corazón los lleve.

Nostalgia en su mirada, de tantas cosas que se negó por miedo, insatisfacción de no tener lo que se quiere y de no querer lo que se tiene; una lágrima siempre contenida, tras una mascara de dureza, invisible tan solo a mis ojos. Y en la frente las marcas de "lecciones bien aprendidas", ironías de lo que realmente es la vida, farsas de la agonía. Agonía que es en si misma una farsa que otros inventaron, que inventaron para escudarse, que crearon para poder deshacerse de la responsabilidad de ser feliz, de vivir.

Y no callan; ya no beben del manantial del silencio. Y se engaña, poniendo barreras que no existen, poniendo represas a la vida. Y el amor cumple una tarea como la de Sísifo, pues justo antes de liberarle, se encierra de nuevo en sus imposibilidades, se acuesta de nuevo en la comodidad de no estar vivo. Pues mientras encerrado en su pecho arde un fuego fatuo de los deseos y sueños que se echan a perder, mientras la luz de Mama Quilla aun brilla dentro suyo, pugnando por regresarle al Kay Pacha; pensamientos, miedos, filtros de desencanto se adhieren a su sangre y el calor de otro cuerpo, de otra piel que llama y quiere, desea, de nuevo queda perdido.

Y los años, la expresión; los verdaderos deseos, esperanzas, amor, reprimidos. Y los miedos a flor de piel, que no callan que no ceden. Y entonces no hay paz, no existe el verdadero silencio, la tan liberadora nada; el pequeño destello que libera. Y entonces no se encuentra la forma de ir a su lado, entonces todo se trata de miedos y dudas paralizantes, y entonces no hay, no existe, no existimos.

Ahora que Brigit, desde la copa del árbol de la vida, posa su mirada sobre estas palabras; que vivan, que sanen el alma, que devuelvan brillo y fuego a su mirada. Que las luces de la aurora vean a las cenizas dar paso a la vida. Existencia. Y que brote el llanto, la risa, que brote el silencio de la nada. Existencia.

Y los años encontrados, la expresión y su corazón altivo. El miedo. Se disuelva en la aceptación de sus sueños. Que sus pies le guíen, que su cuerpo y sus palabras vayan donde el corazón, y la ilusión, le quieran llevar. Sin prejuicios, sin miedos, solo... amor.

miércoles, 22 de julio de 2015

Arbitrariedades Lisonjeras (7)

Eternidad,
el destello de mis ojos,
encendido por ti,
por la tinta
que se desprende de tus cabellos,
finas hebras oscuras,
hilos conductores de mi locura

Las tramas
que se entretejen
de tu cintura

Eternidad
en el vacío de un abrazo,
el manantial de los versos
que se ciñen a unos labios,
delicados, deliciosos,
que pronuncian lentamente
las palabras que me ahogan,
palabras que me hacen temblar,
- esto -

Luces de aurora
en mi habitación solitaria,
pretextos para imaginarte,
para encontrarte de nuevo,
como parte de mis sueños,
como parte de mi vida,
como un deseo,
como una llama contenida

Para traspasar los límites
de lo físico,
de lo real, de lo ficticio,
de una mente,
para trasponer mensajes
en sílabas y señas
que tengan un ritmo,
que tengan métrica

Eternidad,
en poco menos de un minuto,
en poco menos de una hora,
estar vivo
dejando que fluya
un torrente de existencia
bajo la luz de la luna

Eternidad

lunes, 20 de julio de 2015

Cantos a la luna... (56)

                 LXII

El sutil temblor
que hace dudar a mis músculos,
a mi cuerpo,
cada vez que te siento cerca,
la leve y excitante sensación
de un grito ahogado,
de una palabra abortada,
cada vez que te hablo

Tan pequeña,
imperceptible para ti,
como dos gotas de rocío
sobre tu ventana

Como estas palabras,
tan fáciles de encontrar
y a las que difícilmente
darías la atención,
el cariño y la comprensión
que ellas tanto anhelan

Como anhelan las noches en la ciudad
el brillos de las estrellas
y la sonrisa de la luna

Así estos versos, te están buscando,
tu sonrisa, tu aprobación,
ser una lampara,
una luciérnaga,
para que te guíen,
si quieres,
por caminos y descampados
donde nos encontremos

Para que me guíes si quieres
a campo abierto
bajo sol y luna,
a cielo descubierto
y entre tormentas
para llegar
a caminar a tu lado

Y ser libres juntos
como son libres los sueños,
como es libre nuestra voz,
como lo es el silencio
de nuestro interior,
unos días, unos años,
para siempre o cuanto queramos

domingo, 19 de julio de 2015

Études... (6)

L: Meditativa y Reflexivamente

Libertad. Ocho letra, de significado abstracto y devaluado. Libertad. Del amor destituida, asesinada entre palabras, recortada de los diarios. Desterrada, por nosotros mismos, de nuestra vida. Alienada por nuestros pensamientos, envenenada. Libertad.

(con un poco de dolor)

Fuiste despedida para ser reemplazada por obsesión en un corazón, despedida para cambiar el cálido toque de una caricia por miradas, saludos y sonrisas artificiales; para cambiar un "te amo" por un "te necesito", por un puñado de egoísmos infundados. Posesión "imposeible". Y miedo. El sufrimiento auto-impuesto, la negación de la vida. Los inicios, los finales.

Te lastimamos en ocasiones con los versos desteñidos que se acumulan, y se empolvan, en el desván de nuestra inconsciencia. Y te pido perdón si las ilusiones que crea mi pluma te han ofendido. Pues la insensatez y la incomprensión de un sueño pueden dañarte aun más de lo que a veces quisiéramos creer. Libertad.

Se deshicieron de ti con poco más que un encabezado; el miedo abrazó una sociedad, engendró la separación de una identidad, la desangró en el suelo; y eso, hoy, duele tanto.

Alejamos de ti nuestra existencia, para encerrarla en cárceles de hueso y carne, para dejar que una pintura externa nos defina, para crearnos necesidades de plástico y metal. Pues, por extraño que te parezca, se nos antoja más fácil que ser felices. Libertad. Qué más te podremos hacer, cuánto tanto te hemos dañado.

(con esperanza)

Tal vez algún día, podré llegar a verte los ojos; tal vez en algún momento, renacerán de nuevo los "te amo"; tal vez, podamos tomarnos de la mano de nuevo, como antes; tal vez, al fin, llegara el día en que el silencio regrese a nuestras vidas y podamos comprender la belleza de una sonrisa, la delicadeza de una mirada, la facilidad de la felicidad. Y tu regreses a nosotros. Libertad.

jueves, 16 de julio de 2015

Arbitrariedades Lisonjeras (6)

He de aceptar, hoy,
que perdí la partida
que dirigiste tu inspiración
a otro horizonte,
que a la insinuación de mi verbo
la has dejado desprovista
de tu toque

Que la luz del sol
la veo distinta,
que las estrellas
tienen otro ritmo

Que la noche
se hace eterna
y sin embargo
las horas se hacen cortas

Que el olor que desprende
el suelo por el que andas,
camino de letras y canción,
y el tinte de tus cabellos
aun enloquece
lo poco que queda de mi
en estas palabras

- Esto -

Esto que anida desde mis cabellos
y se entierra en la faz de la tierra
utilizando como canal mi aliento
y la fuerza de mis piernas

Esto que anida en mi pecho
cuando imágenes y voces
se arremolinan en mi mente
y te lo ofrezco como sacrificio

Testigo y prueba
del amor que nace de ti
y que se arropa en mi,
que coge calor en mi cuerpo
que se abraza a mi pluma,
y que se aferra,
que yo abrigo
durante los tiempos de invierno

martes, 14 de julio de 2015

Cantos a la Luna... (55)

               LXI

Solo te pido un instante,
bajo el sol,
bajo la luna,
para morir en ti,
para adherirme a tu piel,
para encallar en tu pelo,
y embriagarme del aroma
que quiera desprender
tu cabello

Y que las palabras
se conviertan en el viento
y en la marea
que arropen nuestro naufragio

Un beso,
o el camino a las estrellas
que habitan en tus ojos,
y que desprenda de tus labios
el nectar de la luna
para endulzar mis días,
para apaciguar
las locuras que inquietan
a mi pluma a repartir versos

Para así leer
entre las lineas de tu cuerpo
las ilusiones
que albergas en tus sueños

Y descubrirnos
en instantes,
sin artificios,
tan reales como somos,
tan humanos
como solo en mitos
escuchamos que seriamos,
como solo en sueños
nos permitimos ser

Y encontrarnos así,
en la guerra de la piel
en el armisticio de la madrugada,
en la libertad de no poder respirar

Encontrarnos bajo una luna de cristal

domingo, 12 de julio de 2015

Études... (5)

L: Inspirada y dolorosamente

El esbozo de la nada, de tiempos intranquilos, lágrimas agotadas, estafadas en una transacción de ensayos de palabras melosas y risas empacadas al vacío que se pudrieron con el tiempo. Esbozos de "fortalezas" que se han erosionado con decisiones cegadas por las cosas que vienen y van, autoengaños que flagelan y laceran las "ilusiones" que son lo que realmente ES; pero que con todo el dolor que nos provocamos quedan adormecidas y nos saben tan solo a quimeras, mundos oníricos inalcanzables, inapropiados o, incluso, no merecidos.

Esbozos de una vida que queremos aparentar tener, cortinas de humo para la indecisión; pastillas para el herido orgullo pues, si no nos queremos hacer cargo de nada, lo lastiman las mascaras que se le clavan cada vez que se da de narices contra la realidad. Y después, la ira, el fastidio, el segundo acto; la defensa "férrea", desesperada, desequilibrada, irracional que aparece al verse desnudo, descubierto, sin la mascara que tanto tiempo nos ha tomado forjar, moldear. Y otra vez el esbozo de la nada, de encontrarse sin lo que se creyó tener, esbozos de nada.

El esbozo de la nada, sonrisa atrofiada, inhumana; ahuecada por la incertidumbre, los pensamientos corrosivos de lo que podría ser o ha sido, y como debería ocurrir. Guerra interna de autodecepción y represión, la depresión de no ser quien se cree que se debe ser y no poder ser quien es uno en verdad, cuchilladas de "qué dirán", cañonazos de obligaciones para con los demás, toneladas de desesperación ahogando, aplastando, nuestra naturalidad. Represas que van estancando nuestra vida, empantanando nuestro espíritu, estropeando nuestro interior.

Cuerpos huecos que se pasean por la faz de la tierra, sin estar vivos, sin estar muertos. Horror. Y esbozos de la nada, desesperación; esbozos de burla, burla que quiere reírse de los demás pero que no alcanza más que a ser una triste mueca que se hace contra lo que uno es realmente, pues la amargura turba su existencia y le incita, le empuja a la defunción prematura de sus ideales, sus creencias, sus quimeras, del amor.

El esbozo de la nada; esbozo de una sonrisa desesperada, que nunca ha nacido, que no ha existido; esbozo de careta fría, insensible, que se dibuja sobre un rostro. Esbozo que quiere ser lágrima, pero que ha perdido todo en un mal trato. Esbozo de la nada.

jueves, 9 de julio de 2015

Arbitrariedades Lisonjeras (5)

Tu indiferencia -
el desasosiego
que entinta mi pluma
y desespera mis horas,
el fastidio de los días
en que te enojas
con mi sombra -
con la idea de mi -
con las mascaras -
las ilusiones
que creas en mi -

Y apartamos nuestras miradas
por no encontrarnos en el otro
por no aceptar que el silencio,
sin ti, de mí se apoderaría

Pues mis letras
se deslucen con tu ausencia
y mis versos se van de huelga
cada vez que tu mirada
se niega a acunar mi alma

Que sin ti los días se hacen nada
que si me niegas las rimas
a - esto -
ya no se le puede llamar vida

Que mis noches
se embeben de amargura
y alcohólicos sueños -
y los días huelen
a resacas saladas
por mares de vacío

Y se apodera
de mi imaginación
el hastío -

Hastío
de no encontrarme en el verbo -
de no sentir que mios
los sueños -
los caminos -
los momentos -

Pues sin ti -
qué ha de ser de mi -

Pues sin ti poesía
mi vida no sería la mía

martes, 7 de julio de 2015

Cantos a la Luna... (54)

                LX

Una lagrima,
plateada por el resplandor
de una noche de luna,
y los recuerdos,
los sueños aun por construir,
las miradas aun por descubrir

Tus ilusiones
aun por cumplir

Y los besos,
que por ahora son solo
los deseos
de encontrarnos,
en un espacio más propicio,
en un tiempo más apropiado,
en un instante más valiente

De encontrar luces
en el horizonte de tu mirada

Pues de un suspiro
me quitas las fantasías nocturnas,
mis quimeras,
y vuelve de nuevo tu imagen
a mi memoria,
y te veo en el reflejo de mis ojos,
te oigo en cada canción,
y vuelve a mis brazos
el deseo de abrazarte,
de mimarte,
y vuelven a mi piel
las ansias de tus caricias,
de tu tacto

Y encallar en tus labios

Pues tu aroma
me quita el aliento,
y disuelve mi razón,
los mil escudos que forjase
en tiempos pasados
para protegerme
de la tormenta,
de las desilusiones,
que hoy parecen tan lejanas
que ya no se que pensar

miércoles, 1 de julio de 2015

Études... (4)

Leer: Melancólica y pensativamente

Nubes de tormenta oscurecen el horizonte, viejas conocidas que en noches insomnes trajeron lluvias a mis ojos y extrajeron de mi alma dolores e impotencia. Pero los vientos cambian y el miedo antes conocido ya no existe; mientras oscuros pensamientos se menean en mi mente y el vapor de una taza de té envuelve mis sentidos. Espero. Espero a que las aguas hablen, a darle tiempo al tiempo. Espero.

Esperanza. Esperanza de que solo sean ilusiones, pues aun puedo ver las cicatrices de la última vez, esperanzas de que sean tan solo amagos del destino, jugarretas de la perspectiva y la malicia que engañan a mis sentidos. Que no sea la calma antes de la tormenta. De que el tiempo todavía no vuelva a ponerme a caminar por la plancha, que mis lagrimas no vuelvan a naufragar, aun, en la isla del silencio.

Y espero, aquí sentado, observando el vaivén que se describe en cubierta, sintiendo la brisa que golpea en mi rostro, tratando de no desesperar, pues hoy es hoy; y hoy aun queda tiempo para la calma, para tener fuerzas, para recordar que aun amanece gratis, y que, lo que tenga que pasar, ocurrirá. Que mientras la calma no me abandone estaré preparado.

Nubes de tormenta oscurecen el horizonte, pero esperare tranquilo, aunque en momentos se turben mis pensamientos y se nuble mi mirada. Esperare.