jueves, 17 de marzo de 2016

Cantos a la Luna... (82)

               LXXXVII

Una tras otra,
las preguntas
se arremolinan
en mi cabeza

Las horas me rebasan,
mientras mi hermetismo
queda en evidencia
a los ojos del mundo

Un mundo
que ya no me esfuerzo en entender,
en ninguna ocasión

Y los momentos
se detienen ante mi memoria
como si quisieran
que los observase

Las lagrimas
de un adiós eterno
turban mi mirada

Mientras la luna
sigue sin perturbación,
estática y continua,
sin emoción

Entretanto,
ruego a las estrellas
por un poco de paz
de sueño

Para poder volver a observar
aquellas sonrisas amplias,
para volver a escuchar
las risas y carcajadas

Para no volverme un extraño,
ajeno de aquella luz,
forastero de los reinos
de su espíritu

Extranjero de mi mismo,
desahuciado de mis sueños,
proscrito de mis versos,
destituido de mi contento

Luna, mírame,
y regálame el consuelo,
aquiétame,
y dame comprensión

Cumple este pequeño deseo
a este bufón de la existencia,
este juglar inexperto
de esta existencia mundana

martes, 15 de marzo de 2016

Arbitrariedades lisonjeras (31)

A veces la vida nos separa,
el tiempo se hace largo
cuando la muerte besa una mejilla
y la tristeza empapa unos ojos

Son esos momentos,
lejos de ti y de todo,
aislado en pensamientos,
momentos extraños

En que te necesito,
más que nunca
y me siento mas lejos
de tu presencia

Momentos de desesperanza
en que solo quiero dejar mi pluma
y llorar versos en tinta
para curar mi alma

Llover penas en un folio,
para dejar que la carne
se recupere,
y el tiempo de remedio

Dejar que los sueños
tomen control,
para entender lo que necesito
para obtener alguna revelación

Los días van pasando
y a su paso,
se restablece el todo
aun cuando persisten los recuerdos

Todavía algunas lágrimas
se encuentran en mi mirada
pero el entendimiento
libera mi conciencia
y llegan de nuevo
algunos versos
para aliviar mi alma,
para curar mi cansancio

martes, 1 de marzo de 2016

Cantos a la Luna... (81)

            LXXXVI

La noche duerme en sus estrellas,
el brillo de las farolas
toma las calles solitaria
y resalta la oscuridad

El cielo queda ciego
para los necios,
encerrados en techos,
que pierden la vida, enjaulados

Solo un bohemio,
desheredado del lucro,
lava su cuerpo
en las luces de la luna

Y deja que su alma
viaje a la ruta nocturna
y se nutra de la aurora
con un pequeño canto

Desheredado del lucro,
le roba sonrisas a las estrellas
con un pequeño canto,
y lagrimas a la luna

Para nutrir a la aurora
que asoma sus sueños
y dejar que su alma
encuentre nuevos versos

La noche duerme en sus estrellas,
que juegan con el silencio
y solo el bohemio
acuna este belleza y la alimenta

Las quimeras,
lavan su cuerpo,
a su mente avivan
para no caer en cautiverio

Las calles solitarias
despliegan su ternura
para este humilde juglar
que canta a la luna