lunes, 30 de junio de 2014

Elogios a la muerte... (10)

                   XIV
Un estruendo atronador
que desase nuestros
planes futuros
y nos regresa al hoy

Y hoy, es lo que perdemos
por no haberlo vivido

Nos arrebatas
lo que no existe
eres por eso
buena

Nos arrebatas
algo que no teníamos
y en cambio nosotros
solos nos hacemos
perder lo que tenemos
por ansiar
muchas veces aquello
que no necesitamos

viernes, 27 de junio de 2014

Historias sin interés... (28)

Había una vez, o quizá ¿tres?; enredado entre las telarañas de la historia y la histeria, un final sin cuento, sin sentido y sin momento. En que quedaran atrapados siete vientos, tormentas, tormentos.

Lejos de ellos y de todos, un hombre yacía en el suelo del claro de un bosque sin viento, sin sueño y sin muerte, bajo un cielo sin estrellas. Yacía ahí sin meta ni sueños, ni muerte; sus-perdido entre la nada y mil momentos y veintiún caminos sin final, sangrando tristezas de su pecho por un agujero que dejase una pequeña pieza de plomo tibia que aun se alojaba en él, esperando, pensando, recordando, esperando.

Extendido allí, lleno de polvo y desasosiego; estaba ahí entre telarañas, entre arboles y oscuras sombras, bajo un suelo nocturno carente de caminos, de estrellas, de historias; histéricos. Dentro suyo se albergaban siete vientos, siete tormentos, que los destrozaban; por no tenerse el uno al otro. Por no tener final, por no tener historia. Histeria se apoderaba de cada uno, de cada una de sus fibras.

Un único suspiro del cielo apareció dulcemente atronador. Suave casi muerto, un pequeñísimo resplandor al final del túnel de "recuerdos" que suspiraban por no haber conocido entre ellos final, pasaje alguno que terminara en azar alguno, ese instante de corte en el que se imprime una sonrisa o una lagrima en el rostro, y queda para siempre editado en nosotros; una memoria vana que vaga entre las alacenas del almacén de la mente y regresa a nosotros en el diván de los sueños rotos que es una palabra cogida verso, prosa o poseída en melodía; una mera imagen instantánea que nos golpea de pronto una tarde plomiza de julio. Un único suspiro del cielo hecho resplandor, titilante, aun se asomaba mientras el recuerdo anidaba en el minuto, el instante perdido de un final que había quedado atrapado entre la histeria de la vida, la historia del tiempo.

Y un fugaz suspiro hizo falta, sincronizado entre el ayer y el actual momento, un suspiro de luz, de alivio, de encuentro entre dos fuerzas antes desconocidas entre ellas.

Y ahí yacían los dos final e historia, vida y muerte. Respirando el último aliento a una sola vez, juntos, felices. Sin metas, sin sueños, sin vientos. Bajo un cielo sin estrellas.

Y es que toda historia necesita un final?



Y dejo aquí algo para acompañar la lectura:

miércoles, 25 de junio de 2014

Cantos a la luna... (9)

             IX

Luz de luna
que de plata
vistes mi mar

Luz de luna
que me llenas
el alma

Que atraes
a mi los sueños
que disfrute
tanto, al alba

Y al alba
que me hace soñar
a tu luz plateada
mujer y luna

El sol que te hace brillar
y luces hermosa
al alba lunar

lunes, 23 de junio de 2014

Elogios a la muerte... (9)

               XII

Nadie quiere verte
pensarte
y sin embargo
nadie quiere perderte

Y en ansias secretas
te llaman
te atraen hacia ellos

Te susurran
en sueños

                 XIII

Bendición y maldición
eres todo para los pueblos
que se han organizado para ti

Para ti han creado
campos especiales
y templos hermosos

Pues atrás tuyo
esta la vida
si solo lo pudiésemos ver

domingo, 22 de junio de 2014

Improvisaciones sobre Beethoven... (4)




Aquí dejo el enlace del tema y la primera variación: http://artistaquieroser.blogspot.com/2014/06/improvisaciones-sobre-beethoven-2.html

Y el enlace de la segunda y tercera variación:
http://artistaquieroser.blogspot.com/2014/06/improvisaciones-sobre-beethoven-3.html


                       IV (Variación)

Si acaso somos
invisibles
la vida y la muerte
se funden
se confunde en un abrazo
en el que ya no sabemos
y quedamos
perdidos
en la nada, en el todo
en el uno, en el mundo
confundidos
simplemente unidos
en los sueños
que dejamos tirados
perdemos la conciencia
el sentido
de lo vivido
no es más que un sueño
nuestra alma
queda dormida
en el camino
que viene y va
y se difumina
en el río
constante de la vida
mientras una hoja
ya seca por el tiempo
besa el suelo
empujada por la brisa
de un camino
teñido de otoño

Qué sabemos
y así sabemos
que no sabemos

Que queda el hoy
solo
pues el ayer
se funde con el destino

Una verdad
una mentira
que creemos
muere en el todo
en el ensueño de la vida
en el valle de la nada
desierto
inerte
una quimera
es la mente
¿y el espíritu?

En el inconsciente colectivo
es la conciencia
una cadena que mucho
nos pesa

Es solo un camino que se pierde
en un río en el destino
que la vida fluye
en cauce a veces extraviado

                     V (Variación)

Somos como una quimera
una hoja seca
que ahora besa el suelo
de un camino otoñal
que se desvanece
en las aguas el río de la vida
en el ensueño
de la muerte
en el que vivimos
inconscientes
sin sentido aparente
donde la realidad y el sueño
son uno, todo y nada
quedamos perdidos
en aquellos que "sabemos"
y nos extraviamos
entre el valle del mañana
y el desierto del ayer
vagando entre la mente
entre el espíritu
con pesadas cadenas
de inconsciente

                       VI (Variación)

Un camino
en donde una hoja
besa el suelo
otoñal;
un sendero
que se pierde súbitamente
en las aguas constantes de un río
vida;
se borra, se transforma
toda alma, toda vía;
es un sueño, estamos dormidos
sin sentido vivimos
inconscientes
confundidos, perdidos;
es el todo
es la nada
nos quedamos
en la vida y la muerte
invisibles
nos abrazamos
a este destino
en el que somos,
¿acaso los sabemos?

Y qué sabemos
¿todo, nada?
aquí y ahora
¿qué sabemos?

El destino solo fluye
y se encuentra
con las aguas del ayer
en donde vivimos
agotados, sin hoy

Es la mente acaso
o el espíritu
capaz de entender
los sueños inertes
que atraviesan el valle de la vida
y el desierto ensueño de la nada
del todo
y creemos morir
¿es acaso doble mentira?
¿verdad?

Nos va pesando la cadena
del colectivo inconsciente
que arrastra nuestra conciencia

Que no nos deja flotar
en el río de la vida
que fluye en el cauce
a veces perdido del destino


(Vuel(v)a ahora a leer el "Tema")

"... es una pena, una pena; demasiado tarde..." (una de las últimas palabras) L.V. Beethoven

Improvisación sobre la cuarta, quinta y sexta variación del 3er movimiento de la sonata Nº30 Op. 109 de Ludwig Van Beethoven

Y bueno eso es todo por ahora...

Por último en aquí les dejo el enlace para la improvisación sobre los primeros 2 movimientos de esta sonata: http://artistaquieroser.blogspot.com/2014/05/improvisaciones-sobre-beethoven.html

viernes, 20 de junio de 2014

Historias sin interes... (27)

Recomiendo acompañar la siguiente historia con:




Mil cosas lo rodeaban, lo absorbían en aquel espacio; las estanterías forman pasadizos en un laberinto sin salida, sin más luz que la que aparecía tenue y triste de aquellas gotas de luz, aquellas gotas que habían sido teñidas de sal, manchadas de ayer. Estaba encerrado, perdido, como había estado anteriormente en si mismo, en sus recuerdos, en sus planes.

Camino por entre las estanterías, y entre todas empezó a ver solo recuerdos, fotos, mil objetos que se le clavaban en la memoria y le desangraban la sonrisa. Perdía su reflejo y las siluetas entre las lagrimas que le enrojecían los ojos y le dejaban esa sensación, tan familiar, de que algunas palabras se habían quedado en la garganta, que le faltó gritar, decir o hacer algo. Se torturaba entre tantas cosas, y como su silueta en los cristales que habían colocados desordenadamente, se veía cada vez más borroso; se sentía más ajeno al sol, a la risa, al cielo, a la felicidad.

Llego ante un viejo marco antes plateado, hoy deslucido por el tiempo y en el vio esa foto; su foto. ¿Por qué?. ¿Por qué todo había terminado? ¿Por qué no se reconocía a sí mismo en esa foto? ¿Qué le había pasado, por qué ya no era él?. Ya no se sentía capaz ni si quiera de ser la sombra de lo que "fue".

Dejó el marco y siguió caminando, por entre aquellas cosas que apenas se sentían visibles, casi etéreas; en aquel lugar hasta él se sentía etéreo casi irreal, como si no existiera. Nada era igual, él no era igual. Tomo entre sus manos un viejo guante de cuero, con el logo del Madrid, casi no se sostenía por las costuras y el cuero se había podrido; otra lagrima rodó por su rostro al recordar todas aquellas tardes en el campo jugando. Todo eso se había terminado. Ya no era. Ya no es.

A su lado yacía una correa de cuero, que sentía le estrujaba el corazón, lo destrozaba, la correa que usaban para darle "correctivos". La amargura tomo su pecho y solo empezó a avanzar rápido.

Y siguió por los oscuros corredores su camino. Pero no tenía camino. Solo vagaba. Estaba sin camino. Sin inicio, sin rumbo, sin meta, sin salida.

Se sentía destrozado, de pronto vio en el piso un marco estrellado la foto de sus hijos había sido cortada por el vidrio del marco. Cuando quiso tomarla sintió como el vidrio no solo le perforaba la piel sino también el alma y vio como sus lagrimas manchaban la imagen y la desteñían. Se odiaba, lo odiaban. No era nada.

Un espejo lo aguardaba en el siguiente corredor, uno brillante con marco de madera oscura y pesada. Y allí solo se pudo ver el deformado por la tristeza y la rabia, el dolor que desgarraba su espíritu; ya no se pudo reconocer, ya no era él, ¿se había perdido?.

miércoles, 18 de junio de 2014

Cantos a la Luna... (8)

               VIII

Suave y luminosa
figura hermosa
que despiertas
en mi lujuria y ternura

Beso de la noche
que abrazas mi quimera
eres tan dulce
luz que mi alma llena

Y el suspiro
que mi pecho habita
en el susurro
de la aurora

Eres el ensueño
que me ata
a la tierra
del todo

Y me lleva a la rivera
que nos disuelve
en la nada
y en ti me pierde

lunes, 16 de junio de 2014

Elogios a la muerte... (8)

               X

Nadie habla de ti
te temen
callan a quien te menciona
no quieren saber de ti

Y sin embargo
te observan
los obsesionas
te buscan

                XI

Incomprendida
eres realmente
y estás ahí
sin que te quieran ver
solo quedan
inconscientes

Pero si te vieran
sabrían

Que no eres

viernes, 13 de junio de 2014

Historias sin interés... (26)

****

Sus cuidadosos pasos resonaron en la caja de la escalera, oscura en aquella noche sin luna; uno a uno generaron un pequeño eco tras de sí, rompiendo el silencio tan delicado que se extendía por la casa, hasta llegar al final de la escalera y luego a la cocina. Encendió la luz con cuidado de no hacer sonar el interruptor de la luz.

Tras de sí y sin que lo notase el eco de sus pasos todavía no se había extinguido, o más bien el eco de unos pasos aparecían de nuevo sutiles en la caja de la escalera, tan sutil que inmersa en sus propios pensamientos no logro escucharlos mientras tomaba una rebanada de pan entre sus dedos y le esparcía  mermelada por encima.

******

Contenía la respiración, estaba a algunos pasos volteada, y no se había dado cuenta que estaba ahí; empezó a avanzar lentamente hacia ella, ya no podía soportar verla, el momento era el adecuado, ella estaba concentrada en su pequeño refrigerio nocturno. Todo era como un sueño, o una de sus pesadillas; de algún modo sentía todo aquello tan placentero como atemorizante, al mismo tiempo sentía un poco de culpa; pero la odiaba, la odiaba por no amarlo; por atreverse a ser feliz mientras él no lo era.

Levanto el cuchillo y sin titubear ni un solo instante lo mancho con el rojo oscuro que brotaba a borbotones del blanco lienzo de su piel, que quedó marcado con la seña de la muerte mientras su mano todavía tibia seguía sosteniendo, inerte, el trozo de pan con mermelada.

****

No sintió nada, ni el más minimo sonido, ni una sombra; solo estaba concentrada en su bocadillo; cuando sintió al fin, aunque demasiado tarde, el beso helado del acero, y después de eso nada, solo el frío que se extendía desde la abertura, en la que seguía encajada la lamina de acero, y que se extendía por todo su cuerpo poco a poco, y luego, nada.

******

 Su cuerpo inerte cayo sobre sus brazos, al fin todo había acabado. Pero entonces el dolor se lo trago, como si cayese en un pozo sin fondo, impotente de hacer nada. Su felicidad seguía pareciendo una llama extinta, quitársela no le había dado nada, y le había quitado todo. Se sentía vacío, siempre estuvo vacío. 

Y la noche oscura los tomó entre sus brazos, ambos besados por el frío acero. Besados por la muerte.

miércoles, 11 de junio de 2014

Cantos a la Luna... (7)

                 VII

Canto hoy a su ventana
y mi voz
si tengo suerte arrullara
sus más dulces sueños

Bajo tu luz, Oh Luna!
permíteme probar
de gota en gota
el sabor que lleva en sus labios

Y sentir el calor
de su cuerpo
en mis brazos

Permite, oh Luna!
que mi felicidad
encuentre a la suya

lunes, 9 de junio de 2014

Elogios a la muerte... (7)

                  VIII

Temible
terrible
¿cuál es tu naturaleza?

La singularidad
la nada eterna
que se vuelve todo

¿Qué hay allá?
¿Qué hay en ti?

                    IX

Sin ti qué sería
de todo
y todos
cuantos estamos aquí

Si tu mantienes
el ciclo

Solo das
otra clase
de principios

domingo, 8 de junio de 2014

Improvisaciones sobre Beethoven... (3)



El tema y la primera variación los pueden encontrar en: http://artistaquieroser.blogspot.com/2014/06/improvisaciones-sobre-beethoven-2.html



                II (variación)

Es un camino otoñal
una hoja que bailaba con la brisa
y ahora besa el suelo
es la vida
un río eterno
que borra los caminos
y los sujetos
y los transforma
en un ciclo constante
nos hace renacer
y a los sueños
y en sueños nos convierte
si permanecemos
dormidos, inconscientes
y nos lleva un mar
donde se confunden
todos nuestros deseos,
sueños perdidos
y lo vivido
se vuelven
solo uno, en la nada
en un todo
y quedamos en el limbo
de la muerte, de la vida
donde hay separación
entre una y otra
cuando ambas son lo mismo

Y así sabemos
que no sabemos
lo que sabemos

Y el mañana
y el ayer
qué más da si es hoy

Dos caras verdad
y mentira
no hay mente
y el espíritu queda inerte
es solo un sueño
que vaga en la vida
el valle de la nada
el sueño de la muerte
que muere simplemente
en la vida

Y el colectivo de "conciencias"
nos pesa como lastres
en el inconsciente

Y la vida sigue fluyendo
en el río del destino
que borra y transforma caminos

            III (variación)

Y aqui sabemos
que no sabemos
y he de preguntar
¿Qué sabemos?

El mañana y el ayer
ya no son ni serán
solo es hoy

Mientras en el camino
que la vida borra
cae una hoja otoñal
y besa el suelo
después de ser acariciada
por la suave brisa
y el destino nos convierte
en nada, en todo
junto a nuestros sueños
la vida y la muerte
se vuelven simplemente
en parte del todo

Pues creemos en la mentira
de que sin mente
el espíritu queda inerte
y vivimos inconscientes
vagando en el valle de la vida

Y es una cadena que nos lastra
y no nos deja perdernos
en el río de la vida



Improvisación sobre la segunda y tercera variación del 3er movimiento de la sonata Nº 30 Op. 109 de Beethoven...

Además la improvisación sobre el primer y segundo movimiento de esta sonata la pueden encontrar en: http://artistaquieroser.blogspot.com/2014/05/improvisaciones-sobre-beethoven.html


viernes, 6 de junio de 2014

Historias sin interes... (25)

... O salutaris Hostia... 

La última de sus esperanzas se desvaneció de repente, tan fugaz, como la última llama que se extinguía de su vela, y dejaba tras de si solo oscuridad.

... Quae caeli pandis ostium...

Las palabras le atravesaban el oído, se le clavaban en los oídos; nada para el tenía sentido. Solo no encontraba el ligar apropiado, el lugar a donde escaparse. Buscaba por todos lado.

... Bella premunt hostilia...

No encontraba nada, en aquel lugar, en aquella gente que lo rodeaba. Ni en las pinturas que lo rodeaban; ni en la luz del sol que traspasaba los vitrales, en otras ocaciones tan reconfortante, lograba calmarlo. Se sentía de algún modo alejado de todo aquello, solo, más bien incomodo entre todo aquello. Tan ajeno a ese lugar.

... Da robur, fer auxillium...

Desamparado en el todo de aquel mundo; desconectado del todo del mundo. Desconcertado, y hasta culpable por haber perdido, aquello, aquello que se suponía que no debía perder, que desde niño le habían dicho que no debía de perder.

... Uni trinoque Domino...

Aquello que durante tantos años le había obligado a conservar como el más preciado de los tesoros. Es que acaso ya no lo tenía lo había perdido, quedando como un estúpido ante todas esas personas que habían logrado conservarlo; que dirían de él, seguramente lo creerían un desubicado por haber dejado de conservar con recelo aquello.

... Sit sempiterna Gloria...

Sintiendose profundamente desilusionado del mismo escapó de la única forma que pudo de aquel lugar, al único lugar seguro en el que pudo estar. Dentro de sí. Cayo en si mismo. Hace mucho que no lo había hecho; siempre se sentía muy atareado como para permitirse estar con el mismo, a veces sentía que se había perdido así mismo, pero eso no podía ser, es imposible perderse a uno mismo...

... Qui vitam sine termino...

Eso sería morir, y eso no era posible pues el estaba vivo. ¿O estaba muerto?. ¿Cuando había muerto?. Estaba muerto, se había quedado sin él mismo. De pronto cayo en cuenta que nunca se lo había preguntado, nunca se había preguntado nada, o por lo menos no desde que era niño, de hecho nunca se había preguntado nada ni a nadie. Estaba muerto.

... Nobis donet in patria...

La idea no se le hizo nada incomoda o extraña si quiera. Había muerto, y si no, estaba en camino a morir. Entonces nada pareció ser igual. Que sentido tenía para el todo esto, si el propio hombre que estaba ahí lo había dicho hace ya tanto tiempo, el camino es el amor, y el no se amaba, tan poco se amó que se perdió a si mismo. Pero en ese momento algo cambió en él, que importaba ya la muerte, si el mismo se la había proporcionado, era un suicida; nunca se lo había cuestionado, solo vagaba por los caminos y la rutina sin nunca preguntarse nada, sin saber si lo hacía si quiera porque lo que hacía tuviera un sentido concreto. Nunca aprendió a vivir, estaba muerto como las estatuas que lo rodeaban. Y sin embargo sentía que algo dentro de él había cambiado, y sintió el deseo irreprensible de sonreír.

... Amen...

Y nada de lo que lo rodeaba lo pudo volver a ver del mismo modo. Sentía un silencio un vacío en su interior, que no sentía ninguna necesidad por llenar, algo en él había muerto y algo en él había nacido.

miércoles, 4 de junio de 2014

Cantos a la luna... (6)

Canto hoy
este canto noctambulo

Y lo envío a recorrer
plazas y calles
y a través de los valles

Para encontrarte a tí
acurrucada en tu lecho
tranquila, feliz
acariciando tus sueños

Bajo la luz de las estrellas
y ante mi hermana la luna
te cantare las historias

Historias de tiempos antiguos
de tierras lejanas
y sueños cautivos

Solo por verte sonreír

lunes, 2 de junio de 2014

Elogios a la muerte... (6)

              VII

Infame y considerada
injusta muchas veces
pero lo que nadie entiende
es que para ti no hay
bien
o mal

Que eres tan importante
como nacer
y que si eres muerte
es porque eres
la otra cara de la moneda

Que para ti
no hay justicia
ni injusticia

Principio
o fin

domingo, 1 de junio de 2014

Improvisaciones sobre Beethoven... (2)





Un camino otoñal
donde la última hoja
besa ahora el suelo
después de abrazar la brisa;
un camino que desaparece
subitamente en el río
constante de la vida
que borra y transforma
toda alma, todo camino
no es un sueño
estamos dormidos
sin conciencia
sin sentido, lo vivido
y lo soñado
todo queda unido,
fundido, perdido
confundidos
todos uno en lo otro
en un todo, en la nada;
y así quedamos
perdidos
en la muerte, en la vida
hasta que quedan fundidas
confundidos en un abrazo
invisible
en el que ya no sabemos
si acaso somos

Y aquí sabemos
no sabemos
qué sabemos

Solo el destino
que se funde con el ayer
pues solo
queda el hoy

No hay mente
o espíritu alguno
inerte
solo un sueño
perdido en el desierto
del valle de la vida
del ensueño de la nada
que muere en el todo
y creemos
en una mentira
o doble verdad

Una cadena que nos pesa
en la conciencia
del inconsciente colectivo

Es solo un camino que se pierde
en un río en el destino
que la vida fluye
en cauce aveces perdido


               I (variación)

La mente inerte
toma al espíritu
y convierte en sueño
la vida que se pierde
en el desierto
del valle de la vida
un ensueño en la nada
una doble verdad
y media mentira
que muere en la nada
del todo

Somos una hoja
que besa
el camino otoñal
al final
después de abrazar
la brisa de la vida
que proviene
del río que borra
el camino
y transforma
al todo, la nada
las almas que recorren
el camino
en inconsciencia
dormidas
y quedan atrapadas
en la vida muerta
la muerte de la vida
y todo queda fundido
y más que eso confundido
en un estado
al que no le queda sentido
¿acaso somos?
o todo queda perdido
difuminado
entre las rápidos
cambios de la vida

Nos perdemos
solos en el camino
y la vida sigue fluyendo
es el destino


Y aquí sabemos
no sabemos
qué sabemos

El inconsciente colectivo
nos pesa como una cadena
en la conciencia

Y al final
el mañana se nos confunde
con el ayer
y solo queda el hoy



Improvisación sobre el tema y las primera variacion del 3er movimiento de la Sonata nº 30 Op.109 de Ludwig Van Beethoven.