domingo, 16 de octubre de 2016

Espíritu del viento

La luz del alba baña las colinas,
se oye un suave susurro
y se mece la naturaleza
que descansa al rededor

La llegada de la vida,
el espíritu del viento
se abre paso a la mañana,
y renueva el suelo,
se lleva las palabras,
regresa algunos sueños

El enamorado de la luna
se retira con su amada,
y deja sus lagrimas
de felicidad sobre la hierba

Oscilan las hojas suavemente,
mientras la luz baña dulcemente
las praderas humedecidas
dispersándose mágicamente,
abrasándose a su esencia
colorida e incongruente

Como incoherente
suele ser la existencia,
que se muestra confundida,
y hasta se diría distraída,
muy sabiamente

Pues es como el espíritu del viento,
libre y despreocupada,
pues nadie puede estar preocupado
en la libertad del alma

Libertad de una mirada,
ensueño de la realidad,
de no estar atado
a nadie y a nada

Amor

Es el espíritu del viento,
que es siempre libre,
que adora ser espontaneo,
es el espíritu simple
que se cobija en mis sueños,
que es etéreo, que es aire

domingo, 9 de octubre de 2016

Alertas en el celular

La luz de la aurora me aguarda
el último atisbo de esperanza,
se vuele un golpe del corazón
que me estremece el pecho,
una pequeña alerta en el celular

¿Serán las palabras que espero?
es que ya solo espero palabras,
un hilo de luz de estrellas,
por mínimo que sea el texto

Pero es tan solo otro fútil desencuentro,
otra aglomeración de silabas,
y sin embargo, en mi mente, el sonido de su voz,
a ellas ligado, las vuelve pequeñas gemas

Tesoros en mi imaginario,
que me regalan momentos de paz,
delirio, poemas humanos,
ansias y un poco de locura

El silencio nocturno que me rodea
solo es perturbado por el sonido,
aquella pequeña alarma anuncia
desastre, fiesta o, mas comúnmente, desatino

El vals noctámbulo de la soledad
gotea en mi ventana,
con notas torpemente ligadas,
descuidadamente adornadas

La sequedad de mis sueños se agrava,
mueren deshidratadas mis ilusiones
en llantos de desesperanza,
y la espera consume

La oscuridad se agudiza,
y el silencio se hace más prominente,
la alarma ya no suena

Y el miedo es todo lo que queda,
 a no volver a escucharte,
 no volver a sonreírte,
a que no suene más mi celular

sábado, 8 de octubre de 2016

Luciérnagas...

Pequeñas gotas de luz
se elevan y revolotean,
en la profundidad oscura azul
que se despliega

Me dibujan tu sonrisa,
traen de nuevo la luz de tu mirada

Polvo de estrellas,
migas de pan que me has dejado,
para seguirte la pista,
para encontrarte de nuevo

Para mirarte en el cielo,
y escuchar tu risa en la luna

Se cierne el silencio sobre mis oídos
y se alzan las lagrimas,
pero discúlpame si se arremolina
la tristeza en mi rostro

Tu recuerdo siempre sera una sonrisa

Tu recuerdo siempre sera feliz

Las luces se elevan
y juegan con su reflejo,
con el sonido del agua,
con el viento

Con los arboles
y en la tenue sensación
plateada que captan los ojos,
tu rostro revive

Evoco tu andar,
y la delicadeza de tu toque,
la naturalidad de tu enfoque,
la gracia de tu accionar

La sencillez
que dejabas ver en tu mirada

Las gotitas de luz,
me envuelven de ti,
polvo de estrellas,
te regresan a mí,
aunque sea un momento,
bajo la vigilancia de la luna,
mientras estoy recostado en el tronco,
aquel que sirve de descanso,
aquel junto al que corríamos,
en el que dejaste grabado
de manera permanente
tus gestos,
el árbol más grande,
en el que vivimos tanto,
en el que encontraste
el lugar para descansar la muerte

Polvo de estrellas,
gotitas de luz que juegan
sobre las aguas calmas

Me dejan un momento de paz
me envuelven de ti,
te regresan a mí,
aquí sentado junto a tu tumba