domingo, 31 de enero de 2016

Historias sin interés... (52)

Solo el tenue sonido del grafito contra la superficie del papel y el de una respiración extremadamente profunda, casi inaudible; se atrevían a romper el silencio absoluto, sagrado y ritual de la habitación apenas bañada por la luz de una lampara de escritorio de estilo inglés. Un hombre se apoyaba sobre un escritorio de madera, también de estilo inglés, sentado en una silla bastante pesada, aunque, cuidadosa y delicadamente tallada; aparte de esto lo único que dejaba ver el beso de la lampara era una pequeña estatuilla de cerámica de un gran danés y otra, al lado, de una gato blanco y negro. La mayor parte de las paredes estaban cubiertas por libros en estanterías de madera y la ventana, que mostraba un jardín apenas iluminado por un reflejo plateado, flanqueada por cortinas de un tono claro que hacía juego con el escritorio.

La agitación de quien descubre algo impresionante, o, que nunca había logrado percibir antes se notaba en la forma apresurada, y algo frenética, en que se movía el brazo que sostenía el lápiz y que llegaba a pasar una leve vibración al resto de su cuerpo. Se detuvo por un momento y volteó de un movimiento la cabeza para ver por el rabillo del ojo en dirección hacia la puerta, entreabierta, de madera tallada de aquel estudio. Me eche levemente para atrás para que no me notase, a pesar de la oscuridad casi absoluta del corredor en el que estaba creo que de algún modo sabía que estaba ahí, parado, observándolo; me acerqué de nuevo cuando volví a escuchar el sonido del lápiz sobre el papel, esta vez me acerqué un poco más, estoy casi seguro que la luz de aquella lampara lograba dibujar levemente el perfil de mi rostro, apoyé mi mano sobre la manilla de la puerta y un chasquido casi insonoro me heló la sangre.

Esta vez volteó la cabeza completamente y miró en la dirección en la que estaba, aunque francamente no sabría decir si pudo verme o no; una leve sonrisa se dibujo en su rostro, mi rostro, levemente avejentado de alguna forma sabía que alguien lo observaba, que yo lo observaba, que el mismo se observaba, que me observaba a mi mismo, pero no le importaba. No importó lo imposible que esto pudiera sonar, de alguna forma creo que estábamos, estaba feliz de reencontrarse conmigo, con él; de reencontrarse en ese momento tan sutilmente divino, sagrado, de poder compartirlo consigo mismo de una forma que no podía ser más perfecta, más precisa, más elocuente o más imposible.

jueves, 28 de enero de 2016

Arbitrariedades Lisonjeras... (26)

Tendré que volver a confiar,
tendré que volver a andar,
tendré que volver a reencarnar,
para encontrar una luz guía

Tendré que volver a llorar,
a desangrarme en versos,
meditaciones de un lugar
que se desvanece a momentos,
de minutos que se difuminan
con el desencuentro del espacio

Yo,
espacio,
tu,
versos

Habremos de volver a confiar,
en que el tiempo nos traerá
una nueva reconciliación,
para poder dedicarte mis horas

En que podré volver a poner en palabras
mis silencios mas extensos,
que volverán mis manos a dibujar
sonrisas en un folio,
en que podré darte algo de vida
y, así, revivir contigo

Tendré que dejar de luchar,
y volver a firmar un armisticio
con las musas que aparezcan,
para darte solo mis pensamientos

Y morir entre tus lineas,
para dejar curar mi alma rota,
para gozar de cada derrota,
desvanecerme entre las olas

Mientras tanto habré de volver a andar
entre caminos vagos y confusos,
enredándome entre juegos de palabras
y flores blancas de pergamino

Hasta que pueda volver a encontrarnos,
espacio, versos,
yo, tu,
caricias del viento al suelo

martes, 26 de enero de 2016

Cantos a la Luna... (76)

                 LXXXI

Son esos momentos
de estar perdido en el vacío,
el infinito de una mirada
en la que acurrucarme tranquilo

El sonido de la brisa
y el de su dulce risa
que me arropa del frió
que a veces habita la vida

Son esas horas
que se van con el viento
y los minutos que me faltan
en aquellas noches de insomnio

Es el estar parado bajo la luna
sin poder observar las estrellas
pues en ellas,
encuentro sus ojos, mi condena

El olvido,
la negación,
haber perdido,
el vacío

Y aun así, su recuerdo,
me deja sin palabras,
su voz, sus gestos,
derrumban cada barrera

Es ese momento
en el que solo se puede aceptar
haber perdido la partida
y con ella el juicio

Es esa noche
en que mis sueños,
aun despierto,
te recuerdan

Son esos momentos
en los que me siento
más humano,
más vivo

En que siento
que me he perdido
en tu ser,
en tu mirada

domingo, 24 de enero de 2016

Historias sin interés... (51)

De pronto todo dejó de importar, no le importó haber perdido la billetera, ni que el perro del vecino le haya destrozado los pantalones el día anterior; todo iba perdiendo importancia en su mente, de alguna forma eso le daba la tranquilidad que había estado buscando ya por algún tiempo.

Solo veía como las hojas muertas, caídas en la acera, eran llevadas por el viento en direcciones aun desconocidas; por un momento pensó que exactamente eso pasaría de ahora en más, que se dejaría llevar por el viento a donde este crea más conveniente, a fin de llevarse de él todo cuanto le había molestado o irritado en los últimos años. Todo se iba tornando más oscuro con cada momento que pasaba. El recuerdo de haber llorado amargamente por haber perdido su empleo hacia algunos meses atrás, y con el a su novia, le llegó como un relámpago y, junto con él, el recuerdo de la vez en que fue inculpado en el colegio por haber robado las respuestas de un examen, así como, la vez en que sus padres pasaron su cumpleaños en el hospital; la amargura de todos esos momentos pareció desvanecerse, en su lugar solo recordaba que de alguna manera todo ello había terminado de una manera bastante buena.

Se percató de un hoja que en ese momento se dirigía al suelo, caía de un sauce "llorón". Le pareció completamente maravillosa la forma en que aquella pequeña hoja iba bailando y dando vueltas en su camino hacia la fría acera. La luz casi se había extinguido.

Sintió que la piel de todo el cuero se le encogía mientras daba de lado contra la calzada y el sonido ensordecer de una bocina desesperada trataba de dar, lo que pudo haber sido un anuncio oportuno, si tan solo él no hubiese estado encerrado en sus propios pensamientos, que, se iban volviendo ahora cada vez más etéreos; mientras, la sensación de un liquido tibio que se enfriaba aceleradamente al contacto con el ambiente le manaba de la cabeza, del lado que estaba contra la calzada.

jueves, 21 de enero de 2016

Arbitrariedades Lisonjeras... (25)

Perdido en un camino
que, aveces, recorro
completamente distraído
en su ornato

Arbitrariedades lisonjeras
que desvían por momentos
la verdadera naturaleza
de tu condición

De ser testigo
del pensamiento,
la reflexión,
las conclusiones de todo aquello

De expresar con un verso,
intimamente,
cada sentimiento,
cada sensación

De dialogar,
lo "indialogable",
con la eternidad;
con la soledad

Poesía y musa
para decifrar,
a cada palabra,
una verdad

Que tu finalidad,
más que la expresión,
en esta naturaleza,
es el descubrimiento

Descubrimiento
de uno mismo,
de nuestros sueños,
de la ilusión

Descubrir el mensaje secreto
que nos queremos entregar,
la quimera codificada
que nos regalamos

martes, 19 de enero de 2016

Cantos a la Luna... (75)

                LXXX

La noche esta algo empolvada,
las luces de la aurora
todavia no despuntan sobre las montañas,
el extraño limbo de la madrugada
resalta sobre las formas oscuras
de una habitación desordenada;
así como, el limbo de tu figura
vacila entre mis fantasías nocturnas
y despista mi cordura

La insensatez que azuza mi lengua
para cometer locuras e imprudencias

Misma que toma mi pluma
para desvelar deseos encriptados
tras mareas de palabras,
en el ritmo y la consonancia de unos versos

Sensaciones de estar perdido
aun sintiéndose encontrado,
marejada de desencuentros
y miradas despistadas

Sensación de estar en nada,
estar desconectado,
inclusive estando en contacto
e intercambiando sonrisas

Aun cuando te veo
encontrarme a kilómetros,
distancia insalvable,
en estos parámetros

Marejadas de desolación
de un naufrago que se aleja
cada vez más y más
de la seguridad del puerto

Y, sin embargo, serenidad
de creer correcta la situación,
de dejarse a la serenidad
que otorga el olvido

Acercarse a otro horizonte
luego de perderse,
batallar por encontrarse
a la vera de otro presente

O más bien dejarse llevar
por la vida y el tiempo
para tocar destino sin deseperanzar

jueves, 14 de enero de 2016

Arbitrariedades Lisonjeras... (24)

Como dos extraños
envueltos en la bruma
de un sueño,
cuando la marea esta alta

Como el recuerdo
de una ilusión antigua
que engloba el pensamiento
que sin intención nos acerca

Una pequeña vibración
en un petalo de azahar
que nos distrajo
en instantes de angustia

Como dos aves sin nido
que entre bosques
buscan un hogar seguro
en donde simplemente, ser

Como dos extraños
envueltos en la bruma
de un sueño,
somos nosotros ahora

Me pregunto
si perturbar al destino
con esta cuestión
será necesario

Pero la esperanza
no siempre resulta
por ser eterna
y la duda asoma

Como un pájaro perdido
que pierde el sentido,
en las horas que dejan rastro,
en los reflejos de la ilusión

Como dos extraños
envueltos en la bruma,
así somos
que cerca estamos a la distancia

Como dos extraños
envueltos en la bruma,
que en los ojos nos sentimos
que a la distancia estamos cerca

martes, 12 de enero de 2016

Cantos a la Luna... (74)

             LXXIX

La noche revela
cantos de luna,
muerte y fortuna,
una vida desolada

La fragilidad
que deja ver en nosotros
el desamparo
de la soledad

El desencuentro
de estar con uno mismo,
a la espera de una voz
que nos salve de nosotros

Un minuto de silencio
incomodo y repulsivo,
que tratamos de sepultar
bajo simple ruido

Y la angustia
de no sentirnos cómodos
sin otra alma
al lado

La noche revela tanto

En los sueños,
en la luna,
en el viento,
en las estrellas

Un testimonio oscuro
de nuestro espíritu
quebrado y dolorido

Porque nos hacemos tanta falta
a nosotros mismos

Porque no entendemos
que lo que nace de uno
es de lo que se llena el mundo,
es lo que vemos

Que este amor mío
es tan suyo,
y esta tan vivo,
como el viento

Que en mi soledad
no hay desatino
mientras deje brillar
mi luz en el camino

Que la soledad no existe
si se tiene a uno mismo,
que el amor no es lacerante
si nace desde el centro

jueves, 7 de enero de 2016

Arbitrariedades lisonjeras... (23)

Creo,
que mi recuerdo incipiente,
vago e ininteligible
toma tus sueños

Creo,
que después de tanto
un atisbo de mis ojos
se guarda en tu recuerdo

Que el viento
te ha llevado mi voz
para que escuches otros sueños,
a otro soñador

Que una buena estrella
se ha apiadado
de mi alma,
y te ha llevado mi recuerdo

Para que un día,
cuando este cansado
y algo maltrecho,
reconozcas mi mirada

Para que, mientras creamos el camino,
un suspiro que traiga el viento
nos de alivio y algo de brío
para continuar en este mundo, sin sentido

Para que las flores muertas
no agredan a la belleza de nuestro destino
sino que nutran
de nueva vida a este sendero

Creo

Creo que a tu alba,
has recordado mi mirada
que algo de mi has percibido

Creo,
que mi recuerdo
empieza a ganar lugar en tus sueños,
que algún día me encontrare en tu camino

martes, 5 de enero de 2016

Cantos a la Luna... (73)

             LXXVIII

Esta voz empolvada,
desahuciada de tantos sueños,
que todavía se empeña
en buscar una sonrisa
al final del alba,
una caricia en el viento

Por no abandonarse,
a un intercambio de sonrisas,
por no dejarse
a la suerte de la soledad

A su suerte,
desesperanzada del zodiaco

Pero esto no es un llanto,
esto no es una declaración de intenciones,
ni el testamento de una (curda) noche,
es solo un pensamiento

Es un canto desvelado,
la insomne rima,
perturbada por el recuerdo
de una sonrisa

La ilusión,
la historia ficticia,
que aveces alumbra,
un poco, el camino

Para no bajar los brazos,
para recordar que hay un sentido

Para no perderse en el desatino
de las horas fugaces

Para no morir
naufrago del viento,
por no tener más ánimo
para continuar,
en cualquier sentido

Este es un tonto verso

Para conciliar mis sueños
con el mundo