miércoles, 31 de agosto de 2016

20 minutos, 38 grados

Discurrir entre el vacío y la nada,
reflexiones obtusas, desganadas
de quien cerró una puerta,
de quien tuvo que olvidar

El olvido impuesto
de cerrar caminos
para no hacer daño,
por sentirse equivocado

El flujo enrarecido del tiempo,
es la vida, la ilusión,
que en el dolor deja un espacio
para regresar a los sueños
para entregar un momento

Entregar unas gotas de tinta
para esbozar un anhelo,
descubrir lo absurdo de sus fantasías
encontrarse, de alguna forma perdido,
entre sombras inciertas,
destellos oscuros

Quimeras febriles,
momentos ilusorios,
de historias anheladas,
de rutas inaccesibles
de poder decir lo incorrecto,
a sabiendas de la utopía

El estado debilitado
de la condición humana,
no poder decir lo necesario
por las vallas halladas

La estupidez y la inconsciencia
de estos momentos de absurdo
que marean la razón
y desvelan la prudencia

La batalla entre la verdad y la realidad,
la dualidad de los pensamientos arremolinados

Las flores sobre la mesa,
las abstractas representaciones
de pasajes inconclusos,
de canciones que mueren
sobre las teclas desgastadas
de un piano

Minutos,segundos, horas,
referencias perdidas,
sonrisas, miradas,
espacios cordiales de agonía

Es la condena de estar vivo,
del anhelo de encontrarme
en el reflejo de sus ojos

De verme reflejado en su sonrisa,
de escuchar en la inmensidad de la noche
su voz entretejida

Momentos de reflexión,
que no tienen salida,
castillos en el viento,
en el amor, en la vida

En la nada