domingo, 25 de septiembre de 2016

En songe... un petit rêve...

Un petit rose...

El ensueño...

Las estrellas tiemblan,
en su mirada,
en el lago se reflejan,
y observan
como el mundo cambia

Se disuelve,
se transforma...

Un petit oiseau...

Rompe a volar
y me tiende su ala...

Su mano se posa sobre la mía,
la oscuridad se ilumina,
y el lucero del alba
se baña en su sonrisa,
la estrella del mar...

Se tiñen de afecto...
los mares, las costas,
el enajenado mundo,
se aleja el invierno...

Un petit-pètale rouge...

Flota hasta mi...

Un río de luz y amor
que me aleja
de las serpientes del miedo,
las elimina...

Y colorea mi mente,
me hace fuerte...

š'a voix...

Un petit chanteur,
un chant...

Mon coeur bat...

Mi música nos guía,
ya nada importa,
solo el viento, la brisa,
la playa...

Un petit-pètale rouge...

Flota hasta mí,
llega el ocaso...
su mirada en la mía,
mi lugar, mi corazón...

un beso...

Un petit rêve,
š'a voix,

un petit rose...




sábado, 24 de septiembre de 2016

Entre frases...

La luz no atraviesa la ventana,
la vida corrió las cortinas,
la curda de Afrodita
deja al corazón en resaca

Su imagen se vuelve borrosa,
y su risa aparece entre pensamientos
algo distante, en la misma habitación
y a la vez muy lejana

Su mirada ha quedado grabada en la luna,
y a su luz solo encuentro abrigo
en la oscuridad de la noche humana

Su memoria se niega a abandonarme
y empaña mi ojos con lagrimas
una suerte algo condenable

El paradigma de quien
a la luna llora versos
de amores imposibles,
cordiales lejanos

De quien busca consuelo,
algo de compasión
para su alma cansada

Resignación,
triste palabra,
el único refugio que queda

Se extingue la pequeña flama,
en este corazón eclipsado

La búsqueda ha terminado
frío en el interior,
mis dedos sobre su rostro,
un océano de separación

La muerte silva una melodía,
es desamor y tristeza,
melancolía

A Beethoven

domingo, 18 de septiembre de 2016

Castillos en el cielo

El misterio de tu voz
y el anhelo enternecido,
descubrir un nuevo mundo
a tu lado, contigo

Donde olvidarnos de nosotros,
nombres, títulos,
palabras de fines vacíos

Donde seamos hermanos del viento
de la lluvia, el sol
y las aves que tejen sus nidos

Donde te pueda mirar a los ojos
y descubrir en ellos
todo lo que siempre he querido

Volar entre las nubes,
olvidarnos del mundo
y sus imposiciones,
de tanto que nos ha herido

Un castillo en el cielo
que sea tan celeste
como terreno

Una tierra tan cercana
como lejana,
donde abrazarte sea natural,
donde todo miedo
quede atrapado en el olvido

Quisiera encontrar contigo
castillos en el cielo
y si no existen inventarlos

Donde no haya conceptos preconcebidos
donde pueda robar tu corazón
para después, compartirlo contigo

Donde tus sueños
puedan llegar a destino
y donde construir caminos
que nos lleven al amor

Donde salvar nuestras almas
de la desdicha

Quisiera encontrar a tu lado
castillos en el cielo

sábado, 17 de septiembre de 2016

Flores deshojadas

La primavera no avanza,
el paso ha perdido,
el invierno arrecia
y las que querían ser flores
se han desanimado por el frío

Desaparecen las luces,
y en el interior
lo que debía ser pasajero
se ha vuelto perenne

La eternidad de sus ojos
se ha desvanecido,
la ternura que antaño
habito en sus labios
se ha endurecido

Y la tierra
que un día fue fértil,
hoy es marchita,
apenas alimentada
por una lagrima febril

Y en la completa ausencia de su mirada
las flores se ven deshojadas,
hasta que una última exhalación helada
acaba con sus penas

Su alma se desnuda
y las capas que de cobijo usaba
quedan ennegrecidas
por la marea de dudas que le golpeaba

La luna le reclama,
y quien le amaba
quedó paralizada
por la frialdad de su mirada

Su cuerpo quedó dormido de soledad,
y el pasado se tiñó oscuro,
quien nunca pudiese ser amado,
quien entre alegrías perdió su felicidad

Se marchitan los campos
y el invierno incrementa
y van suicidándose los sueños,
como flores deshojadas

sábado, 10 de septiembre de 2016

Otoño primaveral

Las hojas secas
se van perdiendo en el horizonte,
el corazón al descubierto
se prepara para el invierno,
ausente

Las flores, la primavera,
nueva vida,
no se vislumbra en la proximidad;
la estepa se muestra,
a su lobo, como única compañía

El ciclo inconfundible de la soledad

La familiaridad de este estado paradójico
en el que el frío me hiela desde dentro,
ante la plenitud desbordante del sol,
la bruma que exhalo sobre mi interior

La ya conocida insensatez
que me arrastra hacia pensamientos
que en su inocuidad feliz,
destrozan mi cordura, la razón

Y desatan tormentas en mí,
lluvias en mi alma,
precipitaciones de desasosiego
de quien se encuentra atrapado en la realidad

La última hoja baila a su muerte
en su descenso idílico al terreno,
y me trae el recuerdo del onírico idilio,
la inconfundible condena de mi suerte

Las horas que me pasan de largo,
y la desesperanza
se estar atado y de observador obligado
mientras se alejan mis quimeras

Y se vuelve una fabula fantástica
mi última esperanza,
y desahucian mis alegrías
en ríos de lágrimas

Mis anhelos se confunden
entre las últimas hojas secas
que se alejan a paso constante
de mi sombra