Anoche regresó,
su sonrisa,
a mis sueños
Trajo el viento
del norte
un rezago
de su aroma
Y el recuerdo
de su voz
Y el olvido,
que tanto trabajo tomó,
se disipó,
en un segundo
Y la avalancha
de pensamientos
y quimeras
puebla de nuevo
las tierras
de mis deseos
Las arbitrarias lisonjas,
regresan, la envuelven,
musa y poesia,
no se separan de mí
De mis recuerdos,
de mi fantasía
La melancolía
de verla todo el tiempo
y no poder estar cerca
pues nos separa un muro
Un muro de palabras
y de ideas asumidas
Un muro que no atravesamos
para tender puentes, lazos,
pero que una leve mirada
podría arrojar al olvido
Regresó en la noche,
a un sueño,
a mi mente
El recuerdo de su voz,
su imagen, su olor,
regresó del desahucio
obligado
su sonrisa,
a mis sueños
Trajo el viento
del norte
un rezago
de su aroma
Y el recuerdo
de su voz
Y el olvido,
que tanto trabajo tomó,
se disipó,
en un segundo
Y la avalancha
de pensamientos
y quimeras
puebla de nuevo
las tierras
de mis deseos
Las arbitrarias lisonjas,
regresan, la envuelven,
musa y poesia,
no se separan de mí
De mis recuerdos,
de mi fantasía
La melancolía
de verla todo el tiempo
y no poder estar cerca
pues nos separa un muro
Un muro de palabras
y de ideas asumidas
Un muro que no atravesamos
para tender puentes, lazos,
pero que una leve mirada
podría arrojar al olvido
Regresó en la noche,
a un sueño,
a mi mente
El recuerdo de su voz,
su imagen, su olor,
regresó del desahucio
obligado