Su respiración era calmada, completa
su mirada y su expresión eran tranquilas
su deseo era pasivo, y siempre lo conseguía
y su risa era su más grande poesía
junto a él, de algún modo, la preocupación desaparecía
Todo ha comenzado, el decía
la noche que se desplomo el techo de mi granero
y pude descubrir la belleza de la lluvia
y tras ella la luna y cada lucero
Fue después de que no pude hacer nada
el techo cayo sin tocar a ninguno de mis animales
y el agua ingreso tan fluida como siempre es
y de pronto todo cambio y se volvió más bello
Me quede allí hasta el alba
todo parecía conectado
era como si algo me llamara
se que hoy suena extraño
No dijo más y solo se quedo sentado
el amanecer ahora clareaba
el tiempo era tan calmo, y entonces volvió a hablar
Nunca esperes que se desplome el techo de tu granero
que este ceda bajo una lluvia, ni lo propicies
esto solo me ha pasado a mi
y nadie puede repetir los pasos de otra persona
cada uno tiene su propio momento y su propia senda...
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