XLIV
Sabes amiga
a veces la vida
nos deja heridos
a un lado del camino
mientras
el mundo pasa
de largo
¿Sabes a que me refiero?
Estoy seguro.
Encerrados en jaulas de oro
y cristal
medio vivos, medio muertos
¿Entonces por qué te tememos?
La mitad del trabajo
ya la hicimos nosotros
Atrapados entre paredes
hachas de deseos,
pensamientos
que en ladrillos se convierten
Pero el final,
la libertad,
llega a ser
tan aterradora
Que bien podríamos
quedar enterrados
por la eternidad
para pensar
que seguimos
aunque sea
vivos
A veces quedamos
varados en el camino,
sin poder retomar
una ruta,
ansiando la perdida,
sin ver la opción
que nos puede estar
bailando en las narices
La realidad,
la pena,
¿muerte?
Sabes amiga
a veces la vida
nos deja heridos
a un lado del camino
mientras
el mundo pasa
de largo
¿Sabes a que me refiero?
Estoy seguro.
Encerrados en jaulas de oro
y cristal
medio vivos, medio muertos
¿Entonces por qué te tememos?
La mitad del trabajo
ya la hicimos nosotros
Atrapados entre paredes
hachas de deseos,
pensamientos
que en ladrillos se convierten
Pero el final,
la libertad,
llega a ser
tan aterradora
Que bien podríamos
quedar enterrados
por la eternidad
para pensar
que seguimos
aunque sea
vivos
A veces quedamos
varados en el camino,
sin poder retomar
una ruta,
ansiando la perdida,
sin ver la opción
que nos puede estar
bailando en las narices
La realidad,
la pena,
¿muerte?
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