LXXIV
Todavía queda
un rezago de su aroma,
un resto de su sonrisa,
todavía queda ella
En mi mente,
en mi memoria,
en mi razón
Un reflejo de su mirada
entre mis ojos,
las últimas palabras del día
siguen resonando
En mis recuerdos,
en mis oídos
Su imagen todavía
atonta mis sentidos,
su sonrisa, aun,
desploma mi razón
Es solo un sueño,
una ilusión,
que perdura el tiempo
Una ilusión
que desequilibra el camino,
y sin embargo,
perdura, sobrevive
¿Es una ilusión?
¿Es tan solo un desvarío?
Esta canto,
a la noche
que desahucia mis sueños,
que engaña los sentidos
Esta canto,
bajo la luna,
es una pregunta
a una estrella
o a quien quiera,
la petición
Es esperar una señal
que alumbre el camino
en la oscuridad,
en el desaliento
Todavía queda
un rezago de su aroma,
un resto de su sonrisa,
todavía queda ella
En mi mente,
en mi memoria,
en mi razón
Un reflejo de su mirada
entre mis ojos,
las últimas palabras del día
siguen resonando
En mis recuerdos,
en mis oídos
Su imagen todavía
atonta mis sentidos,
su sonrisa, aun,
desploma mi razón
Es solo un sueño,
una ilusión,
que perdura el tiempo
Una ilusión
que desequilibra el camino,
y sin embargo,
perdura, sobrevive
¿Es una ilusión?
¿Es tan solo un desvarío?
Esta canto,
a la noche
que desahucia mis sueños,
que engaña los sentidos
Esta canto,
bajo la luna,
es una pregunta
a una estrella
o a quien quiera,
la petición
Es esperar una señal
que alumbre el camino
en la oscuridad,
en el desaliento
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