LXXVII
Una estrella fugaz
y un deseo,
una quimera
entre mis labios
Esperando,
un camino
de baldosas amarillas,
un armisticio
del cansansio
de los días
Esperando
a verla a los ojos,
un momento,
un indicio del cielo
Del cielo en sus ojos,
de la mar de sus sueños
Naufragar en su vera
y a la luz de su estrella
construir puentes, lazos,
castillos de arenisca
Formar de las nubes
rosas de los vientos,
que nos guíen y mimen
del alba hasta que muera el sol
Es la locura de este deseo,
como tantos otros has escuchado,
Luna, en tu constante paso
por el cielo nocturno
Es la hermosa mentira
que uno trama,
mientras pasa por alto
las adversidades del camino
Y sin embargo,
al corazón,
la realidad no lo engaña,
ni lo atrapa
Y aunque con la cabeza
se niegue,
y a la razón quisiera sujetarme
no puedo acallar la quimera
Una estrella fugaz
y un deseo,
una quimera
entre mis labios
Esperando,
un camino
de baldosas amarillas,
un armisticio
del cansansio
de los días
Esperando
a verla a los ojos,
un momento,
un indicio del cielo
Del cielo en sus ojos,
de la mar de sus sueños
Naufragar en su vera
y a la luz de su estrella
construir puentes, lazos,
castillos de arenisca
Formar de las nubes
rosas de los vientos,
que nos guíen y mimen
del alba hasta que muera el sol
Es la locura de este deseo,
como tantos otros has escuchado,
Luna, en tu constante paso
por el cielo nocturno
Es la hermosa mentira
que uno trama,
mientras pasa por alto
las adversidades del camino
Y sin embargo,
al corazón,
la realidad no lo engaña,
ni lo atrapa
Y aunque con la cabeza
se niegue,
y a la razón quisiera sujetarme
no puedo acallar la quimera
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