La luz de la aurora me aguarda
el último atisbo de esperanza,
se vuele un golpe del corazón
que me estremece el pecho,
una pequeña alerta en el celular
¿Serán las palabras que espero?
es que ya solo espero palabras,
un hilo de luz de estrellas,
por mínimo que sea el texto
Pero es tan solo otro fútil desencuentro,
otra aglomeración de silabas,
y sin embargo, en mi mente, el sonido de su voz,
a ellas ligado, las vuelve pequeñas gemas
Tesoros en mi imaginario,
que me regalan momentos de paz,
delirio, poemas humanos,
ansias y un poco de locura
El silencio nocturno que me rodea
solo es perturbado por el sonido,
aquella pequeña alarma anuncia
desastre, fiesta o, mas comúnmente, desatino
El vals noctámbulo de la soledad
gotea en mi ventana,
con notas torpemente ligadas,
descuidadamente adornadas
La sequedad de mis sueños se agrava,
mueren deshidratadas mis ilusiones
en llantos de desesperanza,
y la espera consume
La oscuridad se agudiza,
y el silencio se hace más prominente,
la alarma ya no suena
Y el miedo es todo lo que queda,
a no volver a escucharte,
no volver a sonreírte,
a que no suene más mi celular
el último atisbo de esperanza,
se vuele un golpe del corazón
que me estremece el pecho,
una pequeña alerta en el celular
¿Serán las palabras que espero?
es que ya solo espero palabras,
un hilo de luz de estrellas,
por mínimo que sea el texto
Pero es tan solo otro fútil desencuentro,
otra aglomeración de silabas,
y sin embargo, en mi mente, el sonido de su voz,
a ellas ligado, las vuelve pequeñas gemas
Tesoros en mi imaginario,
que me regalan momentos de paz,
delirio, poemas humanos,
ansias y un poco de locura
El silencio nocturno que me rodea
solo es perturbado por el sonido,
aquella pequeña alarma anuncia
desastre, fiesta o, mas comúnmente, desatino
El vals noctámbulo de la soledad
gotea en mi ventana,
con notas torpemente ligadas,
descuidadamente adornadas
La sequedad de mis sueños se agrava,
mueren deshidratadas mis ilusiones
en llantos de desesperanza,
y la espera consume
La oscuridad se agudiza,
y el silencio se hace más prominente,
la alarma ya no suena
Y el miedo es todo lo que queda,
a no volver a escucharte,
no volver a sonreírte,
a que no suene más mi celular
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