Oh! musas de la inspiración que toca en sueños la mente de los poetas, musas de la media noche que solas guardan los secretos de las historias antiguas, permítanme ahora ser el canal por el cual ustedes cuenten la historia antigua, que envuelve el misterio de la luna roja. Permitidme contar la historia de los antiguos dioses hermanos, los Wilcas; y su madre la tierra, Pachamama.
Cuenta la leyenda que Pachamama diosa de la tierra y la naturaleza concibió a dos hijos, junto a Pachacamac, dios del cielo; los Wilcas, Inti (el sol) y Killa (la luna). Un día el dios del fuego y las tinieblas, Huacón, decidió apoderarse de la vida del planeta tomando el agua, dejando tras él solo un rastro de muerte y desolación, viendo la tristeza en los ojos de su esposa por lo que había sucedido, Pachacamac decidió recuperar la vida del planeta y lucho ferozmente contra Huacón, al final de una ardua pelea Pachacamac, dios del cielo, perdió y fue empujado por el dios de las tinieblas y el fuego por un acantilado hasta un lago donde el dios murió ahogado, y luego Huacón huyó. Dejando así a la pobre madre y a los Wilcas desamparados.
Oh! cuanto sufrieron abandonados vagando por el mundo, un mundo que había quedado sumergido en las más oscuras tinieblas.
Tras mucho vagar al fin encontraron una cueva donde por infortunio el que se hallaba era el terrible dios hermano de Pachacamac, el dios del fuego y la tiniebla, Huacón. Quien al verlos llegar se disfrazó como un viejo humilde y los recibió, y engañando a los Wilcas para que vayan a recoger agua a un río cercano, se mostró como realmente era ante Pachamama e intento obligarla a convertirse en su esposa, pero al encontrar solo negativas Huacón decidió asesinarla, para luego devorar el cuerpo de Pachamama sin ninguna piedad.
Oh! pobres los niños se habían quedado solos en el mundo sin nadie que los protegiera, y aun no lo sabían.
Pero una luz alumbraba en el camino de los Wilcas un cóndor había visto lo que ocurría y les advirtió que deberían huir de ahí lo antes posible. Y junto con otros animales el cóndor logró poner a salvo a los niños en la madriguera de una víbora; y también lograron engañar a Huacón y encerrarlo en las profundidades de una cueva. Los Wilcas vagaron hasta que su padre Pachacamac y el dios creador Wiracocha les dieron la oportunidad de subir al cielo donde se convertirían en los guardianes reinantes del día y la noche.
Oh! que felices eran los Wilcas, pero el destino a veces puede ser muy cruel.
Los Wilcas eran felices siempre retozando, danzando y dando vueltas al rededor de su madre en los cielos, la felicidad no podía ser mayor; pero lo que no sabían era que Huacón no se había rendido en todos esos años, solo había acumulado rencor encerrado entre las profundidades del suelo, buscando siempre la forma de vengarse de todos los que le habían impedido ser el dios supremo, el gobernante. Hasta que un día logro escapar; primero fue donde los animales que le habían engañado y encerrado, una vez los encontró los mató y los devoró cruelmente. Luego su venganza tenía que ser mayor para aquellos que se habían burlado de él y se le habían escapado de las manos. Huacón buscó y buscó la forma de ascender al cielo donde estaban los Wilca y Pachamama junto a su hermano el dios del cielo, Pachacamac, buscó y buscó durante 18 años y no pudo encontrar ninguna forma de ascender, así que decidió descender hasta las profundidades de la tierra y con un fuerte rugido de odio y rabia, una noche mientras Killa estaba jugando con Pachamama e Inti estaba durmiendo a las espaldas de Pachamama, disparó con gran fuerza un haz de fuego Pachamama lo pudo evitar, pero la pobre Killa fue alcanzada por el fuego y herida dejándole quemaduras.
Pobre Killa su color se torno rojo por el fuego en lugar de ser pálido.
Con el estrépito ocurrido en la tierra el lugar en donde se encontraba Huacón quedó sellado para siempre, y hasta ahora el vaga en las profundidades de la tierra buscando un lugar por donde salir y poder terminar su venganza. Y así Huacón no pudo volver a hacerle daño a los dioses. Pero la pobre Killa ya no pudo cumplir su misión siempre si no que tuvo que hacerlo por ciclos, y como secuela cada 18 años sus heridas vuelven a encarnarse pues la hirió fuego mágico.
Esta pequeña leyenda la he escrito y publicado siendo las (3:43 a.m. por aquí) y viendo el maravilloso espectáculo natural que es la luna roja o la luna de sangre como algunos le dicen, hablando de eso sinceramente no creo que sea el fin de los días por eso...
Esta leyenda es una historia propia basada en la mitología incaica... tomen eso en cuenta por favor... Y un saludo muy grande a todos los cibernautas que crucen este espacio....

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