XXXVIII
Una suave danza
o una mera inercia
la que nos mantiene
adheridos a la vida
una mera fuerza centrifuga
que no nos deja alcanzarte
Que al mermar la fuerza
de este lado
nos permite escapar
de las prisiones de que estamos cargados
Que a tus ojos
¿existe condena alguna,
destino de condición alguno,
en tu presencia?
Si en amaneceres cautivos
nuestras sonrisas
quedan atrapadas
por el deseo de encontrarte
Si es un sentido
inalterable en la vida
tu encuentro
como lo es el punto de partida,
los deseos y sueños,
las ilusiones perdidas
¿La preocupación es valida?
¿La desesperación correcta?
hacia tu presencia
Si eres muerte
eres vida
y existencia mia
solo el otro lado,
la otra cara,
la arena de la mar,
noche y día
Una suave danza
o una mera inercia
la que nos mantiene
adheridos a la vida
una mera fuerza centrifuga
que no nos deja alcanzarte
Que al mermar la fuerza
de este lado
nos permite escapar
de las prisiones de que estamos cargados
Que a tus ojos
¿existe condena alguna,
destino de condición alguno,
en tu presencia?
Si en amaneceres cautivos
nuestras sonrisas
quedan atrapadas
por el deseo de encontrarte
Si es un sentido
inalterable en la vida
tu encuentro
como lo es el punto de partida,
los deseos y sueños,
las ilusiones perdidas
¿La preocupación es valida?
¿La desesperación correcta?
hacia tu presencia
Si eres muerte
eres vida
y existencia mia
solo el otro lado,
la otra cara,
la arena de la mar,
noche y día
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