XXXIX
Suave caricia
o delirio
de una mente afiebrada
El desaire
de un beso no dado
de una sonrisa negada
La despedida eternizada
o un simple instante
en el que la debilidad
toma presos los sueños,
eres el susurro
que producen las hojas
que en vientos otoñales
al suelo arriban
Y las manchas de tinta
que deja el juglar
mientras enseña
al mundo,
que todavía se puede amar
que hay razón para gozar
y también para llorar
En elogios
y memorias
eres tu un sueño,
un descanso
que da energía
para continuar
en la danza de la existencia
Suave caricia
o delirio
de una mente afiebrada
El desaire
de un beso no dado
de una sonrisa negada
La despedida eternizada
o un simple instante
en el que la debilidad
toma presos los sueños,
eres el susurro
que producen las hojas
que en vientos otoñales
al suelo arriban
Y las manchas de tinta
que deja el juglar
mientras enseña
al mundo,
que todavía se puede amar
que hay razón para gozar
y también para llorar
En elogios
y memorias
eres tu un sueño,
un descanso
que da energía
para continuar
en la danza de la existencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario