martes, 3 de marzo de 2015

Elogios a la muerte... (43)

             XLVIII

Un pensamiento
inocuo,
triste,
sin sentido

Una balada
desabrida,
fría,
desaparecida

La niebla enmohecida
que se adhirió
a una vieja foto
que se resiste al paso de la vida

Y en el momento,
en el preciso instante,
en que te des cuenta,
no queda ni un suspiro

Pues el camino continua
aunque uno no lo quiera
siquiera pisar

Y el sentido
se esconde en un pasillo
entre la memoria,
el cansancio y el hastío

En un rincón perdido
junto al amor,
quedo reprimido
el deseo de estar vivo

Y se nos enseño el miedo
a aquella amiga
que nos regala
cada nuevo comienzo

Que nos regala
cada nuevo aliento

Que nos brinda
una meta o motivo

Y ¿por qué?
¿qué es realmente
lo que hay que temer?

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