Ahí estaba de nuevo buscando; implacable, incansable; buscando. Se la pasaba cada minuto de tiempo que tuviese, y siempre buscando; y para qué, ¿para no hacerse responsable?. ¿Por no vivir?. Sentía miedo a cada paso que daba. Nadie podría vivir así. No le permitía ser feliz, no se permitía ser feliz.
Caminaba por la calle mirando al cielo, mirando las caras de la gente y los escaparates. Siempre tratando de encontrar ese pequeño desliz, ese pequeño error que pudiese transformar al mundo en su enemigo, que pudiese transformar al mundo en el culpable de cada minuto, cada instante desagradable que el hubiese pasado en su vida. Culpar aunque sea a la lluvia o al viento, al que no lo dejo pasar un segundo antes en la fila del banco, al cajero. Paso a paso buscando obsesivamente, descontroladamente, al ser que fuese el culpable. Para luego ciego del fastidio despotricar contra esa persona. Mientras a su alrededor el día era hermoso, corría un céfiro de verano tan agradable y mientras el sol brillaba acariciando la ciudad. Mientras la gente reía y sus conocidos más cercanos lo trataban de hacer reír, y sus parientes lo abrazaban y lo llenaban de afecto.
Mientras el mundo, la vida pasaba; y el solo intentaba encontrar culpables, por las cosas feas que le habían pasado. No había aprendido nunca a vivir, a disfrutar de lo que pasaba a su al rededor solo se centraba en lo negativo, y a su vez en buscar a los culpables de su mala estrella.
Si tan solo se hubiese parado a ver en uno de esos escaparates hubiese podido ver al verdadero responsable, no culpable, responsable de tanto fastidio; en aquellos escaparates tan reflejantes bajo el sol de ese hermoso día de verano. Si tan solo se hubiese detenido, su hubiese podido ver a el mismo malogrando aquel día tan hermoso, pero nunca se detuvo ni dejo de buscar culpables. Si tan solo se hubiese cuestionado una sola vez. Si tan solo...
"El hombre que vive buscando "culpas" y "culpables" nunca podrá ser feliz.
El hombre que vive buscando "culpas" y "culpables" nunca se permitirá ser feliz."
(No se de donde es esta frase, o si se me ocurrió a mí ¿quién sabe?)
Caminaba por la calle mirando al cielo, mirando las caras de la gente y los escaparates. Siempre tratando de encontrar ese pequeño desliz, ese pequeño error que pudiese transformar al mundo en su enemigo, que pudiese transformar al mundo en el culpable de cada minuto, cada instante desagradable que el hubiese pasado en su vida. Culpar aunque sea a la lluvia o al viento, al que no lo dejo pasar un segundo antes en la fila del banco, al cajero. Paso a paso buscando obsesivamente, descontroladamente, al ser que fuese el culpable. Para luego ciego del fastidio despotricar contra esa persona. Mientras a su alrededor el día era hermoso, corría un céfiro de verano tan agradable y mientras el sol brillaba acariciando la ciudad. Mientras la gente reía y sus conocidos más cercanos lo trataban de hacer reír, y sus parientes lo abrazaban y lo llenaban de afecto.
Mientras el mundo, la vida pasaba; y el solo intentaba encontrar culpables, por las cosas feas que le habían pasado. No había aprendido nunca a vivir, a disfrutar de lo que pasaba a su al rededor solo se centraba en lo negativo, y a su vez en buscar a los culpables de su mala estrella.
Si tan solo se hubiese parado a ver en uno de esos escaparates hubiese podido ver al verdadero responsable, no culpable, responsable de tanto fastidio; en aquellos escaparates tan reflejantes bajo el sol de ese hermoso día de verano. Si tan solo se hubiese detenido, su hubiese podido ver a el mismo malogrando aquel día tan hermoso, pero nunca se detuvo ni dejo de buscar culpables. Si tan solo se hubiese cuestionado una sola vez. Si tan solo...
"El hombre que vive buscando "culpas" y "culpables" nunca podrá ser feliz.
El hombre que vive buscando "culpas" y "culpables" nunca se permitirá ser feliz."
(No se de donde es esta frase, o si se me ocurrió a mí ¿quién sabe?)
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