XXVIII
Sí,
soy él que se peleó
con los versos
de un poema
Pues las lágrimas
y las rosas
que en el habitaban
no conquistaron su mirada
Y el temible rubor
que pinta la vergüenza
en mi se dibujo
por la fallida nota
Luna aplaca ahora la ira
que invade
lo que las lágrimas
conquistar supiesen
Y embriaga mi aliento
con risas y olvido
para empañar el recuerdo
Y la esperanza
me aborde,
y a cumplir mi quimera
me aliente
Pues hoy he peleado
con los versos
que quedaran paralizados
al encuentro de sus ojos
XXIX
Regreso al frío abrigo
de tu luz
para dejar un verso
que tome y deje huella
del sentimiento
que me tiene preso,
preso en sus ojos,
en el rumor de su andar,
en el toque que existe
entre sus labios rojos;
luna entonces pido
resguardes las reales ilusiones
que asedian mi mente
Sí,
soy él que se peleó
con los versos
de un poema
Pues las lágrimas
y las rosas
que en el habitaban
no conquistaron su mirada
Y el temible rubor
que pinta la vergüenza
en mi se dibujo
por la fallida nota
Luna aplaca ahora la ira
que invade
lo que las lágrimas
conquistar supiesen
Y embriaga mi aliento
con risas y olvido
para empañar el recuerdo
Y la esperanza
me aborde,
y a cumplir mi quimera
me aliente
Pues hoy he peleado
con los versos
que quedaran paralizados
al encuentro de sus ojos
XXIX
Regreso al frío abrigo
de tu luz
para dejar un verso
que tome y deje huella
del sentimiento
que me tiene preso,
preso en sus ojos,
en el rumor de su andar,
en el toque que existe
entre sus labios rojos;
luna entonces pido
resguardes las reales ilusiones
que asedian mi mente
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