XXXIV
El miedo
y la desesperanza,
son solo un mero espejismo
de la incertidumbre
Porque es cierto,
de pequeño aprendí
y me inculcaron
un cierto respeto
por todo lo desconocido
Pero la mera ilusión
de respeto,
que la desgracia
hacia mi atrajo,
y clavo en mi
la creencia de que el sol
se mueve al rededor
de las rocas,
convirtieron
la belleza en moralidad
y de ti me aleje
Y si de ti me aleje...
es que eso es otro delirio
pues de ti no solo
no puedo alejarme
sino que en mi camino
tu eres el fin
Y mi siguiente movida,
ciega por el miedo,
norte o sur
este u oeste,
el siguiente paso
sigues siendo tu
El extremo opuesto
de la partida,
la gloriosa llegada
a una nueva aventura,
a un nuevo ciclo,
a la luz
¿Miedo?
¿qué sentido tienes?
El miedo
y la desesperanza,
son solo un mero espejismo
de la incertidumbre
Porque es cierto,
de pequeño aprendí
y me inculcaron
un cierto respeto
por todo lo desconocido
Pero la mera ilusión
de respeto,
que la desgracia
hacia mi atrajo,
y clavo en mi
la creencia de que el sol
se mueve al rededor
de las rocas,
convirtieron
la belleza en moralidad
y de ti me aleje
Y si de ti me aleje...
es que eso es otro delirio
pues de ti no solo
no puedo alejarme
sino que en mi camino
tu eres el fin
Y mi siguiente movida,
ciega por el miedo,
norte o sur
este u oeste,
el siguiente paso
sigues siendo tu
El extremo opuesto
de la partida,
la gloriosa llegada
a una nueva aventura,
a un nuevo ciclo,
a la luz
¿Miedo?
¿qué sentido tienes?
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