He de aceptar, hoy,
que perdí la partida
que dirigiste tu inspiración
a otro horizonte,
que a la insinuación de mi verbo
la has dejado desprovista
de tu toque
Que la luz del sol
la veo distinta,
que las estrellas
tienen otro ritmo
Que la noche
se hace eterna
y sin embargo
las horas se hacen cortas
Que el olor que desprende
el suelo por el que andas,
camino de letras y canción,
y el tinte de tus cabellos
aun enloquece
lo poco que queda de mi
en estas palabras
- Esto -
Esto que anida desde mis cabellos
y se entierra en la faz de la tierra
utilizando como canal mi aliento
y la fuerza de mis piernas
Esto que anida en mi pecho
cuando imágenes y voces
se arremolinan en mi mente
y te lo ofrezco como sacrificio
Testigo y prueba
del amor que nace de ti
y que se arropa en mi,
que coge calor en mi cuerpo
que se abraza a mi pluma,
y que se aferra,
que yo abrigo
durante los tiempos de invierno
que perdí la partida
que dirigiste tu inspiración
a otro horizonte,
que a la insinuación de mi verbo
la has dejado desprovista
de tu toque
Que la luz del sol
la veo distinta,
que las estrellas
tienen otro ritmo
Que la noche
se hace eterna
y sin embargo
las horas se hacen cortas
Que el olor que desprende
el suelo por el que andas,
camino de letras y canción,
y el tinte de tus cabellos
aun enloquece
lo poco que queda de mi
en estas palabras
- Esto -
Esto que anida desde mis cabellos
y se entierra en la faz de la tierra
utilizando como canal mi aliento
y la fuerza de mis piernas
Esto que anida en mi pecho
cuando imágenes y voces
se arremolinan en mi mente
y te lo ofrezco como sacrificio
Testigo y prueba
del amor que nace de ti
y que se arropa en mi,
que coge calor en mi cuerpo
que se abraza a mi pluma,
y que se aferra,
que yo abrigo
durante los tiempos de invierno
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